Sigue la lucha contra las aceiteras rellenables una década después

La Interprofesional del Aceite de Oliva traslada al Gobierno y a las comunidades su preocupación por la aparente laxitud en el cumplimiento de la ley
Prohibido el uso de aceiteras rellenables y obligatorio el etiquetaje de los envases de esta grasa en hostelería, restauración y catering. Hace once años, en enero de 2014, el Gobierno de España puso en marcha esta medida que favorecía que el consumidor supiera, en todo momento, qué aceite estaba consumiendo y que lo que había dentro de la botella o de la aceitera no difería de lo que ponía la etiqueta.
Se obligó a que los envases etiquetados debían estar provistos de un sistema de apertura que pierda su integridad tras su primera utilización y disponer de una protección que impida su rellenado una vez agotado su contenido original. Once años después, esta práctica ilegal continúa, como denunció UPA y como ahora lo hace Aceites de España.
La Interprofesional del Aceite de Oliva Español traslada al Gobierno y a las comunidades su preocupación por la aparente laxitud en el cumplimiento de la normativa. Les recuerda la necesidad de endurecer los controles para erradicar la anomalía que suponen los envases rellenables y anónimos en la hostelería.
Por ello, Aceites de Oliva de España reactiva la campaña '¿Peeerdona?' que, desde el humor, recuerda a los restauradores sus obligaciones y a los consumidores su derecho a conocer la calidad y tener las garantías de seguridad alimentaria y autenticidad de lo que consumen.
"Aspiramos a que la restauración refuerce su conocimiento y respeto por los aceites de oliva, emblema de nuestro país, y que los consumidores sepan que el cumplimiento de la norma es una garantía de calidad y confianza propia del líder mundial en aceites de oliva", afirma Pedro Barato, presidente de la Interprofesional.
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