Una asociación femenina y feminista "diferente" en Huelma

Casi cuarenta años respaldan el trabajo de la Asamblea de Mujeres Huelma-Solera, que desde la independencia partidista persigue la incidencia política con sus iniciativas
"Somos una asociación de mujeres diferente, ni mejores ni peores: diferente". Así define Marisa Fernández Valera al colectivo que preside desde hace un lustro, la Asamblea de Mujeres Huelma-Solera.
Diferentes hasta en su nombre, que aunque incluye a la pedanía huelmense lo hace solo como reminiscencia histórica, ya que así se llamaron cuando nacieron allá por 1987, hace ya la friolera de casi cuatro décadas. Y así se siguen llamando, aunque Solera cuente con su propia entidad femenina y feminista.
Y hablando de solera (con minúscula, eso sí): "Si no somos la primera en antigüedad en la provincia, somos la segunda", sentencia la máxima responsable de un grupo que vio la luz (como el resto de asociaciones de este tipo) para luchar por la igualdad, pero que poseen un matiz propio, ese rasgo sobre el que justifican precisamente su singularidad dentro del conjunto del movimiento asociativo femenino actual.
"No somos partidistas, cada una tiene su ideología, pero sí hacemos incidencia política, no nos identificamos con ningún partido pero sí provocamos, en cierto modo, distintas líneas de actuación que nos benefician como colectivo en la comarca y el municipio", explica María Fernández.
Alrededor de doscientas cincuenta socias componen la Asamblea, presente en los principales órganos de su área en el ámbito provincial y local: "Formamos parte de la Mesa Comarcal de Género de Sierra Mágina, de la Confederación de Organizaciones Feministas, del Consejo Provincial de Igualdad de la Diputación de Jaén, del Consejo Local de la Mujer del Ayuntamiento de Huelma...". "Y hemos colaborado en trabajos de investigacion con la UJA, con temas como las matronas de Mágina o las mujeres que destacaron en la Guerra", apostilla.
Una presencia más que fructífera, si se tienen en cuenta algunas de las iniciativas puestas en marcha por el colectivo: "De la Mesa Comarcal de Género salió el año pasado, un grupo de trabajo, se creó una agrupación de asociaciones de mujeres de la comarca y el IAM nos dio una subvención importante para el proyecto 'Voces que transforman (mujeres de Mágina contra la violencia de género'), un movimiento del que salió incluso un escrito de crítica constructiva a los ayuntamientos", argumenta Fernández.
Pero, ¿por qué esa crítica, por muy constructiva que sea? Ella misma lo aclara: "Porque vimos que el dinero que viene del pacto de Estado contra la violencia de género no se utiliza como se debe, sino para cultura, artesanía, manualidades...". Ahí radica una de las principales preocupaciones de la Asamblea.

¿Otra peculiaridad, que las hace distintas? Sus socias no pagan cuota y el colectivo se sostiene en la subvención municipal, que aprovechan al máximo y les permite desarrollar un programa de actividades intenso no: lo siguiente.
"Tenemos talleres de salud sexual, de salud femenina sobre el cáncer de mama y su detección y prevención, de primeros auxilios, de alimentación en la menopausa, de alimentación en calidad, de medio ambiente, de minfulness, un ciclo de cine feminista mensual en nuestra sede, rutas de senderismo cada mes, para conocer el entorno... Y son siempre actividades abiertas a toda la población", remarca la cabeza visible de la Asamblea, muy involucrada en las distintas franjas de edad del pueblo:
"Colaboramos mucho con el resto de asociaciones, como las AMPAS del colegio, el instituto y el conservatorio, o los colectivos vecinales, para acercarnos a los territorios y las diferentes edades y sensibilidades del municipio".
Y entre propuesta y propuesta, les queda tiempo también para la convivencia entre socias, para la potenciación de las relaciones personales, como cuando (en verano) cogen la sombrilla y tiran para la playa, o en el programa del 8 de marzo (al que dedican prácticamente todo ese mes) o el 25 de noviembre (toda esa semana), donde echan el resto a la hora de reivindicar la igualdad entre sexos pero (eso sí) sin olvidar de los buenos ratos que procura una comida entre ellas.
Pero siempre con la vista puesta en su principal objetivo, de ahí que se muestren preocupadas por lo que califican como "blanqueamiento de los micromachismos", en especial "en las jóvenes": "Se está haciendo mucho daño con el mito del amor romántico, con eso de que se sientan princesitas, valoradas por el físico, después de tanto como hemos luchado contra la cosificación de la mujer", remarca Marisa Fernández. O sea, que queda mucho por hacer. En ello anda la Asamblea de Mujeres Huelma-Solera.
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