'Al Hayar' o cómo ser joven y ejercer de pegalajareños

La asociación juvenil del municipio ofrece alternativas de ocio con la idiosincrasia y las tradiciones de su pueblo como leit motiv
Hace quince años largos que Pegalajar cuenta en su catálogo asociativo con un grupo de gente joven comprometida con su pueblo, su carácter y sus costumbres: 'Al Hayar'.
Una hermosa denominación de evidente perfume histórico-geográfico a cuyo abrigo trabaja un colectivo empeñado en ofrecer alternativas de ocio y tiempo libre a quienes andan entre los dieciséis y los treinta y cinco años, franja etaria en la que se enmarcan quienes pertenecen a la asociación.
"Se formó a demanda de los jóvenes, en 2010, y como no había distracciones ni mucho ocio se decidió crear la asociación, para poder juntarse y celebrar actividades", aclara Teresa Ruiz, actualmente vocal de 'Al Hayar'.
No son muchos, la verdad: "Estamos unas diez personas ahora", comenta la responsable, que achaca al amplio abanico de posibilidades digitales parte de culpa del breve número de asociados, aunque no solo a eso, no: "Muchos jóvenes estudiamos fuera y no podemos hacer cosas, es difícil desde la distancia".
Con todo tienen claro que, aunque sean pocos, 'Al Hayar' tiene que seguir viva, y en eso están. "Apostamos por lo tradicional, como las cucañas de toda la vida; hacemos viajes, campeonatos...", enumera Ruiz a la vez que desgrana una agenda de iniciativas digna de un colectivo de esos que cuentan a sus miembros por decenas:
"La Navidad es una etapa que nos gusta mucho, porque organizamos zambombas navideñas; lo que más lllama la atención a la gente del pueblo son unas galas benéficas que organizamos, muy emotivas; las hemos hecho ya para 'Aspace', 'Síndrome de Down', la Asociación contra el Cáncer...', con entrevistas, juegos para que participe el público, vídeos reflexivos para dar que pensar a la gente, que se ponga en el lugar del otro y no piense solo en cosas materiales", en palabras de la vocal.
Más que conocida es su Fiesta de la Primavera, que moviliza a un buen número de gente cuando llega esa estación y que (según Teresa Ruiz) atrae asimismo a participantes de todos los alrededores de Pegalajar.
Y todo ello con un presupuesto tan exiguo como sus ficheros de socios: "Pagamos una cuota de seis euros al año, ¡hacemos malabares!", afirma la vocal en tanto celebra el apoyo municipal: "El Ayuntamiento nos ayuda siempre que le pedimos ayuda". Su sede social es buen ejemplo de ese auxilio institucional, pese a ser una asociación independiente, que destaca por su implicación en la vida pegalajareña.
"Participamos en las fiestas del pueblo en agosto, con campeonatos preferia de parchís y ajedrez, traemos una charanga, animamos con una cucaña y un Mask Singer (versión local del famoso programa televisivo musical), que gusta mucho a la gente.
Jornadas y talleres juveniles, la casa del terror (en época de Halloween) o ejemplos como la quedada entre asociaciones que propusieron recientemente al Ayuntamiento "para vivir una tarde de aguinaldos y estar todos en contacto" complementan un programa de actividades que podría ser más, mucho más ambicioso si esa cuota anual se multiplicase en la misma medida que aumentara el número de asociados.
"Tenemos los brazos abiertos a quien quiera apuntarse", expresa Ruiz, y apostilla: "Nos encanta luchar por el pueblo, el ocio y las tradiciones, que no se pierdan; yo le diría a la gente joven que se anime a venir a nuestras actividades y que vea el valor que damos a las personas, y a Pegalajar sobre todo; que nos apoyen, que la juventud (hoy en día) es muy importante".

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