Chilluévar lucha por la igualdad de la mano de 'El Romeral'

Más de ciento treinta mujeres (en su gran mayoría, del municipio) componen la asociación femenina local, cuya agenda rebosa actividad
Poco o nada tiene que ver el nombre de la asociación de mujeres de Chilluévar con su actividad diaria o con el municipio que enmarca su lucha, ni siquiera con el barrio donde tienen su sede ni nada parecido, no.
Sin embargo, veintiocho años después de su fundación, a ver quién le cambia ni una letra a El Romeral: "El nombre le viene porque no sabían cómo llamarla; el marido de la primera presidenta tenía muchas colmenas de abejas y sugirió ese nombre, no por otra cosa", explica a este periódico Ana Pérez García, la actual máxima responsable del colectivo.
Lógica, lo que es lógica, más bien poquita, pero eso es es caer de pie, y lo demás son tonterías. Sea como fuere, la cuestión es que tanto ha calado ese aromático adjetivo que en cualquier actividad pública de la asociación figura al frente una planta de romero, lo mismo que en la fachada de su sede, cedida por el Ayuntamiento.
Una administración, por cierto, con la que se llevan a las mil maravillas las casi ciento cuarenta socias (138 para ser más exactos) que tiene en sus ficheros esta entidad, nueve de las cuales forman parte de una junta directiva que no para de idear propuestas con un principal objetivo: "Que las mujeres de Chilluévar tengan un sitio donde ir y entretenerse", sentencia la presidenta.
Entretenerse, sí, que es el único deber de las personas (al menos para Wilde), pero con un sustento claro, inequívoco, rotundo: la lucha por la igualdad entre ambos sexos, un asunto latente que en este pueblo parece haber subido muchos peldaños; eso sí, de una escalera todavía más alta: "La igualdad en Chilluévar ha avanzado mucho, pero hay que seguir trabajando, porque donde ha habido siempre queda", apostilla Pérez.
Con estos mimbres, El Romeral se cuaja un programa de propuestas que no deja indiferente y abarca la práctica totalidad del año. ¿Que no? Lean, lean.
Por tomar como punto de partida una fecha tan señalada como el Día Internacional contra la Violencia de Género, no les faltó ni entretenimiento ni reflexión: "El 25-N vimos un corto que hizo una socia y amiga que trabaja en el Guadalinfo, y un 'kahoot' en el que participamos y que gustó mucho".
Hace nada y menos que han disfrutado de su cena de Navidad: ¿madrugadoras? Eso no es pecado, sino todo lo contrario, ya lo dice el refrán. La mitad de la asociación se sentó a la mesa para disfrutar en torno a unas buenas viandas, que en eso de la convivencia tiene esta entidad femenina uno de sus pilares: "Antes de organizar cualquier cosa, hacemos una asamblea (con merienda)", indica Ana. Lo dicho.
Para cuando los Reyes hagan acto de presencia, un roscón y una divertida cita con el 'amigo invisible' las ayudará a cerrar 2024 y a abrir 2025 con la mejor de las sonrisas. Precisamente con la intención de hacer presente a la asociación hasta en el más mínimo detalle, el regalito de Pascuas de este año será un calendario propio, ilustrado con una fotografía "del típico jabón casero", como el que elaboraron durante las jornadas alcoraides...
¿Que qué es eso? La presidenta lo explica como nadie: "Una preparación para los actos de 2026, que conmemorarán la segregación de Chilluévar [para muchos historiadores, la antigua Alcoray] de La Iruela. Aclarado quedó.
Llegará febrero y, a punto de expirar, el Día de Andalucía, fiesta señalada en rojo en el almanaque romerista, con convivencia y comida inclusive, actuación musical... Lo que se dice una jornada grande para la que las socias se engalanan con todo lo que huela a blanco y verde.
El 8 de marzo tiran la casa por la ventana y en lugar de un solo día, la cosa dura tres o cuatro: "Siempre hacemos un homenaje a alguna socia, el año pasado a dos, las más mayores", detalla la capitana de esta nave llamada El Romeral.
Y hablando de barcos, viajeras han salido, vaya que sí. Por eso no lo dudan y, por tierra y con regreso en el mismo día, se organizan sus desplazamientos para enriquecerse con lo que Cervantes decía que venía de perlas para abrir la mente, lo mismo en la estación del amor que en la de las hojas caídas: "En octubre fuimos a Córdoba, al Festival Internacional de las Flores, fue precioso", comenta, y añade: "Estamos preparando ya un próximo viaje, para la primavera".
Como no faltan manos primorosas en las filas de El Romeral, cuando llegan las fiestas de la patrona, la Virgen de la Paz, allá por primeros de septiembre, se cuajan una carroza que más de una vez ha ganado el primer premio del concurso municipal. No en vano, las manualidades son uno de los talleres que no faltan, a lo largo de todo el año, entre las citas inexcusables de la asociación, al igual que la pintura, charlas... O sea, que no paran.
Y con la fiesta del otoño concluyen un curso e inician otro, así, sin solución de continuidad, disfrutando de los productos típicos de una tierra que tiene una de sus más activas asociaciones en este casi centenar y medio de luchadoras por la equiparación de derechos, esa "realidad vivida" (Michelle Bachelete dixit) que, en realidad, todavía no lo es.
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