Alcalá la Real se vuelca con el molino de Francisco Manuel Madrigal

Decenas de vecinos del municipio y de diferentes aldeas ayudan a limpiar el obrador tras los daños provocados por el temporal
Francisco Manuel Madrigal, propietario del molino harinero La Tahona, ha vuelto a hacer pan durante la pasada madrugada después de que el establecimiento se viera afectado por las sucesivas borrascas. Cerca de medio centenar de vecinos se movilizó ayer para ayudarle a limpiar el obrador y permitir que el negocio, ubicado en Ribera Baja (Alcalá la Real), retomara su actividad habitual.
"La gente se ha portado de maravilla: retiramos el fango durante la noche y ahora hasta el patio está limpio", valora Madrigal en declaraciones a este periódico, quien ha comprobado el cariño de sus paisanos.
Hasta el molino se desplazaron vecinos tanto de Alcalá la Real como de aldeas cercanas, entre ellas Ribera Baja y Santa Ana. "Incluso había un grupo de Ribera Alta preparado, pero al fino no fue necesario avisarlo", revela Madrigal. La colaboración incluyó el uso de una grúa y un remolque, que resultaron fundamentales para la retirada del barro acumulado tras el temporal.
Afortunadamente, la maquinaria quedó a salvo y ya funciona a pleno rendimiento. Atrás quedan los momentos de preocupación de la pasada semana, cuando el empresario compartió en redes sociales vídeos de las inundaciones. Los daños no fueron mayores gracias a que el molino se encuentra ligeramente elevado sobre el nivel del terreno.
"HAY GENTE BUENA EN EL MUNDO"
El teléfono no dejó de sonar desde que Madrigal dio a conocer su situación. La ayuda, más allá de los mensajes de ánimo o los gestos virtuales en redes sociales, se materializó en trabajo y esfuerzo colectivo. "Lo mejor es darse cuenta de que a uno lo quieren y de que hay gente buena en el mundo", concluye.
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