Baeza despide a casi 2.500 nuevos guardias civiles

La secretaria de Estado de Seguridad pide a los nuevos agentes que sitúen a las personas más vulnerables en el centro de su labor
Es una imagen que por usual no deja de ser emitiva. Cada verano, decenas de familias llegan hasta la Academia de Guardias de Baeza para acompañar a quienes, tras meses de formación, reciben el despacho que les abre definitivamente las puertas de la Guardia Civil. Este miércoles han sido 2.491 los alumnos que han puesto fin a esa etapa para comenzar una nueva vida profesional repartidos por toda España.
La 13 promoción abandona la ciudad Patrimonio de la Humanidad después de completar la formación académica y un periodo de cuarenta semanas de prácticas en unidades de la Guardia Civil. La próxima semana, los nuevos agentes ya estarán incorporados a sus destinos, muchos de ellos a cientos de kilómetros de Baeza, la ciudad donde han dado sus primeros pasos dentro del cuerpo.
Las cifras permiten entender cómo está cambiando el perfil de quienes acceden hoy a la Guardia Civil. De los 2.491 alumnos que han recibido sus Reales Despachos, 613 son mujeres. Representan el 24,61% de la promoción, una presencia que hace apenas unas décadas era impensable en una institución tradicionalmente masculina.
También cambia la preparación académica. Casi el 34% de los alumnos posee estudios universitarios y siete de ellos cuentan con un doctorado. La edad media de la promoción alcanza los 28 años, reflejo de un acceso cada vez más diverso y de trayectorias personales distintas antes de vestir el uniforme.
A ello se suma la incorporación de profesionales procedentes de las Fuerzas Armadas. Más de 700 alumnos han accedido a través de las plazas reservadas para militares de tropa y marinería con experiencia previa, mientras que el resto lo ha hecho mediante el sistema de acceso libre.
Durante el acto de entrega de despachos, presidido por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, el mensaje se centró precisamente en la dimensión humana de la profesión. La responsable del Ministerio del Interior pidió a los nuevos agentes que sitúen a las personas más vulnerables en el centro de su trabajo diario y que ejerzan sus funciones adaptándose a una sociedad cada vez más plural y compleja.
La ceremonia contó también con la presencia de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y del subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández, entre otras autoridades.
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