Jaén reduce un 40% el robo de aceituna pese a concentrar un tercio del total andaluz

El descenso de las sustracciones contrasta con la aparición de nuevas formas de fraude y mantiene a la provincia como epicentro del control en el olivar
La última campaña de recogida de aceituna deja en la provincia de Jaén una imagen de contrastes con menos robos que en años anteriores, pero un peso todavía muy significativo dentro del conjunto andaluz. En total, durante la campaña se han sustraído en Andalucía más de 618.000 kilos de aceituna, de los que alrededor de 226.000 corresponden a Jaén, aproximadamente un 40% menos que el año pasado, cuando fueron 377.132. Parte de ese volumen ha podido recuperarse, con más de 42.000 kilos intervenidos en la provincia dentro de un total regional que supera los 165.000.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha subrayado que la evolución es positiva y que los datos actuales sitúan esta campaña como la de menor número de infracciones penales de los últimos años. “Vamos poco a poco consiguiendo reducir estas cifras gracias al trabajo de prevención, vigilancia y colaboración”, ha señalado.
Ese descenso se produce, además, en un contexto especialmente delicado. El alto valor de la aceituna durante esta campaña ha incrementado el atractivo de este tipo de delitos, lo que ha obligado a reforzar los dispositivos de seguridad en el medio rural.
En cuanto a la actividad delictiva, se han registrado en Andalucía una decena de robos y cerca de 400 hurtos, con una incidencia destacada en la provincia jiennense. El operativo ha derivado en decenas de detenciones —nueve en Jaén— y más de un centenar de investigados en la provincia, dentro de un total regional que supera las doscientas personas.
El despliegue de la Guardia Civil ha sido uno de los factores clave. La vigilancia se ha intensificado tanto en el campo como en los puntos de compra y transformación, con un control más exhaustivo de la trazabilidad del producto. “Cada vez es más difícil que la aceituna robada llegue a convertirse en aceite”, ha apuntado Fernández, destacando el efecto disuasorio de estos controles.
Sin embargo, la campaña también ha evidenciado la evolución de las prácticas delictivas. El general de brigada y jefe de la IV Zona de la Guardia Civil en Andalucía, Luis Ortega, ha explicado que se han detectado nuevas formas de fraude orientadas a dar apariencia legal al producto sustraído. Entre ellas, el uso de remolques preparados que se rellenan durante la noche o la manipulación de documentos para simular un origen legítimo.
“El objetivo es hacer creer que la aceituna procede de fincas propias, cuando no es así”, ha indicado Ortega, quien ha señalado que el control documental se ha convertido en una herramienta clave para detectar estas irregularidades.
En este contexto, el Documento de Acompañamiento al Transporte se ha consolidado como uno de los principales instrumentos para garantizar la trazabilidad. Las incoherencias en los datos o las alteraciones en estos documentos han permitido a los agentes identificar numerosas situaciones fraudulentas.
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