La producción de aceite de oliva cae pese al buen ritmo de ventas

Jaén pierde cerca de 100.000 toneladas respecto a lo previsto por el impacto de las lluvias y el viento mientras el mercado mantiene un buen ritmo de ventas
La campaña de aceite de oliva cierra con un balance a la baja que se deja sentir con especial intensidad en la provincia de Jaén. A nivel nacional, la producción rondará los 1,29 millones de toneladas, según los datos publicados hasta marzo por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo que supone un 9% menos que la campaña anterior y una cifra también por debajo de la aforada.
Es en el campo jiennense donde más se percibe el impacto de una campaña marcada por la meteorología. Las lluvias persistentes y los episodios de viento registrados entre diciembre y febrero complicaron la recolección y provocaron la pérdida de fruto en muchas explotaciones. Una situación que ha terminado reduciendo de forma significativa la producción final.
Según los datos aportados por COAG Jaén, la provincia cerrará la campaña con cerca de 100.000 toneladas menos de lo que se había previsto. A 31 de marzo, la producción se situaba en 384.286 toneladas, lejos de las 475.000 recogidas en el aforo oficial de la Junta de Andalucía, lo que supone una caída del 19 %. Una diferencia que en el campo se traduce en menos rendimiento y menor capacidad de ingresos para muchas explotaciones.
En el conjunto del país, y con datos aún provisionales, se habían producido hasta marzo 1.277.889 toneladas de aceite, confirmando una campaña más corta de lo esperado. Pese a ello, el mercado mantiene un comportamiento dinámico. La comercialización sigue a buen ritmo y, según la Agencia de Información y Control Alimentarios, en marzo se vendieron 138.651 toneladas, incluidas importaciones. En lo que va de campaña, ya se han puesto en el mercado 746.251 toneladas, el 60 % del total producido.
Las existencias a finales de marzo alcanzan las 940.300 toneladas, con la mayor parte del aceite en manos de cooperativas y almazaras, una imagen habitual en una provincia donde el peso del sector es clave para la economía local.
A pesar de este buen ritmo de salidas, desde UPA Andalucía insisten en que la situación no se traduce en una mejora para los agricultores. Los precios en origen se mantienen en torno a los 4 euros por litro, por debajo de los costes de producción del olivar tradicional. Una realidad que preocupa especialmente en Jaén, donde miles de familias dependen directamente del olivar.
La campaña deja así una sensación de desequilibrio en la provincia, con menos aceite en las cooperativas pero sin un incremento de precios que compense la pérdida de producción, en un contexto en el que el sector vuelve a reclamar estabilidad y rentabilidad para asegurar su futuro.
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