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Acerca de la brecha digital

Acerca de la brecha digital
Imagen de recurso.

Desde 2006, gracias a la Asamblea General de Naciones Unidas, celebramos cada 17 de mayo el Día Mundial de Internet, aunque estrictamente lo que se celebra son los Días Mundiales de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. La digitalización está abarcando, cada vez más, todos los aspectos de la vida económica y social como consecuencia de las múltiples ventajas que comporta en términos de eficiencia.

Sin embargo, en los últimos años, y de un modo más agudizado tras la pandemia, la brecha digital en las personas mayores crece y se agrava. ¿Qué es esto de la brecha digital? Podríamos definirlo como la diferencia de acceso y uso de las tecnologías de la información entre las últimas generaciones y el resto de la población.

Aunque hay gente mayor activa y dinámica que acepta el mundo digital, un porcentaje muy importante no se ve capaz de manejar las herramientas informáticas, lo que hace que se aíslen socialmente y se distancien más, agravando el edadismo, estableciendo estereotipos infundados que fomentan la discriminación de las personas mayores por ser supuestamente torpes e inútiles.

En Álava, desde hace unos años, Secot en colaboración tanto con la Diputación Foral de Álava como con los distintos Ayuntamientos de la provincia, viene realizando diversas acciones encaminadas a reducir la brecha digital. Una de ellas es el Programa de reducción en el entorno rural, en personas mayores de 55 años que no son “nativas digitales”, el cual fue reconocido y premiado por la Confederación Española de Cajas de Ahorro.

El éxito de este programa, que ha llegado a la gran mayoría de los municipios alaveses, es su planteamiento eminentemente práctico por su formato taller en el que, en dos sesiones de dos horas se inicia a los asistentes de manera práctica en la utilización de sus móviles para utilizar una serie de aplicaciones de interés tales como WhatsApp, 112 SOS Deiak, códigos QR, Mapas, Banca digital y Bizum , así como unas cuestiones básicas de seguridad.

Se trata de practicar en ese mismo momento con el propio móvil del asistente. Esta fórmula se ha visto contrastada con las encuestas que efectuamos después de cada taller, dando siempre una valoración general que se sitúa entre muy buena y excelente.

¿Qué buscamos con esto? Fundamentalmente tres cosas:

-Transmitir confianza a los mayores y que ellos mismos se vean capaces para realizar trámites, gestiones o simplemente que busquen en el buscador por iniciativa propia.

-Ofrecer atención personalizada. Es increíble la acogida que tienen los cursos y lo agradecida que resulta la gente, en parte porque el mundo rural normalmente no goza de la misma oferta que tiene la capital, en este caso, Vitoria-Gasteiz.

-Visibilizar el problema de la brecha e involucrar a las instituciones en su solución. Hemos percibido que el número de charlas y talleres ha aumentado significativamente y que, incluso, en algunos casos, el formato es significativamente similar al empleado por SECOT, lo cual nos llena de orgullo por haber sido pioneros.

No es esta la única actuación que tenemos en la materia pero si es una que nos ha dado mayores satisfacciones. Relacionado con la brecha digital hay un programa de reciente implantación en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz que ofrece un servicio gratuito para las consultas con las tecnologías y los trámites. Se trata del proyecto “Amiko” y fue asesorado por Secot Álava desde su inicio hasta su total implantación.

A través de una asociación se publicita un número de teléfono que funciona las 24 horas. Cualquier persona mayor puede mandar un mensaje o un mensaje de voz y, a partir de aquí, esta demanda se gestiona y se facilita el encuentro entre la persona mayor y los voluntarios, fundamentalmente migrantes voluntarios, que efectúan el acompañamiento de la persona mayor hasta solucionar su problema. Se genera así una combinación perfecta de intereses; por una parte tenemos migrantes que quieren participar en la comunidad vitoriana, y por otra tenemos a personas mayores con sus problemas digitales. Al facilitar este tipo de relaciones no sólo se disminuye la brecha digital sino también se ayuda a desterrar prejuicios.

En ocasiones hay personas en los talleres que sienten temor a no ser capaces de manejarse en este mundo que perciben tan hostil. Sin embargo, una vez vencen ese temor, su confianza crece al mismo tiempo que su sonrisa, lo que es nuestra mayor satisfacción. Hay que desterrar definitivamente la idea de que llega un momento en que se es ya mayor para aprender. No es cierto. El conocimiento no tiene edad.

Esperamos, con nuestro pequeño grano de arena, contribuir desde Secot Álava a que, el próximo día 17 de mayo sea, realmente, el Día Mundial de Internet para todo el mundo, sin excluir a nadie por su edad.

Juan Ignacio Urresola Arechabala es presidente de Secot en Álava

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