Tras la perdida huella de unos familiares muy misteriosos

Mari Carmen Fuentes, descendiente villanovenses aunque nacida y residente en Alicante, pide ayuda para identificar a sus parientes jiennenses
"Ponerle nombre" a su tío, gemelo de su padre, del que no sabe ni el nombre ni el paradero definitivo de sus restos. Eso es lo que persigue Mari Carmen Fuentes Delgado, nacida y residente en Alicante aunque hija y nieta de villanovenses: "Supuestamente nació muerto, pero no sabemos si fue así o estuvo unas horas con vida o no; sabemos que nació, pero no viene en el Libro de Familia", explica a Lacontradejaén.
Le mueve una motivación sentimental, lejos de cualquier interés económico o material para encontrar a este hermano gemelo de su padre, que "en teoría debería estar enterrado" en Villanueva del Arzobispo, donde vivieron hasta años después, cuando se trasladaron a tierras alicantinas.
Nada sabe de él: "Nunca hemos escuchado que tuviera nombre ni recordamos que mi abuela fuese a ponerle flores", comenta, y apostilla: "Es muy raro".
En pleno proceso de investigación anda, tanto en las fuentes que le ofrece internet como las archivísticas, a las que pregunta por el asunto que tanto le interesa. Hasta en las redes sociales ha escrito una suerte de mensaje, de petición de ayuda, para que quienes puedan recordar cualquier dato sobre su tío le ofrezca algo de luz.
"Saber algo de él solo puede ser por los apellidos, no hemos podido hablar con la partera, que ya estará fallecida, me dieron dos nombres de parteras de ese tiempo, pero nada", lamenta al tiempo que confiesa que un reportaje televisivo sobre "niños robados" fue el detonante que la llevó a iniciar su búsqueda.
Además de su tío, Mari Carmen anda tras la huella perdida de otros familiares muy misteriosos, los hermanos de sus bisabuelos. "No sabemos nada, en el Libro de Familia de mi abuelo no aparecen citados", aclara.
"Le llamaban el miliciano, era republicano y o se iba del pueblo o lo fusilaban, y a otro que emigró a Cuba por el mismo motivo. Quizás alguna persona más mayor recuerde algo", comenta mientras continúa su investigación consultando listas de represaliados o exiliados.
Una auténtica ilusión que, sin embargo, sabe compleja, difícil de cumplir: "Puede ser que estemos buscando a un niño robado, por ejemplo, y no lo sepamos, ¿quién te dice que no está vivo, que la partera le dijo a mi abuela que uno se murió y dio al otro?", concluye Mari Carmen. Una historia de la que este periódico seguirá muy pendiente.

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