Un gran pintor en el rótulo de una calle de Jaén: Pablo Martín del Castillo

Una vía urbana del barrio del Salvador de la capital jiennense está dedicada al artista, profesor y autor de icónicas pinturas jaeneras
De don Pablo (así se le llamó siempre en Jaén) ha escrito el pintor y crítico de arte Miguel Viribay destacando, de una parte, su "cabal conducta ciudadana y docente" y, de otra, el escaso interés demostrado hacia su obra "por parte de quienes más obligados deberían estar si deseasen configurar la memoria cultural de la ciudad".
Si el también académico de Bellas Artes de Granada lo dice, eso va a misa y, por lo tanto, estas tierras tendrían que mirárselo (como se dice ahora) para ubicar al maestro (Viribay dixit) en el lugar que le corresponde dentro de la historia del arte, al menos, provincial.
Al menos con lo que sí cuenta este creador vallisoletano, nacido en 1899 y fallecido en 1963 (mal año para la pintura de aquí si se tiene en cuenta que fue el mismo que vio morir a Serrano Cuesta) es con rótulo a su nombre en el callejero jaenés: calle Pintor Pablo Martín del Castillo.
Un tributo cotidiano que entre Peñamefécit y el Bulevar (en la calle del 112) evoca la figura y la producción de quien, a lo largo de su trayectoria, firmó (entre otras piezas) lienzos icónicos para la memoria local: la Virgen de la Capilla que durante décadas tuvo lugar de privilegio en el salón de plenos del Ayuntamiento, o algunos de esos trípticos que, aunque arrumbados, todavía prestigian colecciones particulares del Santo Reino.
Recordado profesor del instituto Virgen del Carmen, director del Museo Provincial y de la Escuela de Artes y Oficios, hoy resucita, modesta y digitalmente, en las páginas de Lacontradejaén, la ciudad a la que entregó lo mejor de sí mismo.

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