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6 SIGLOS DE DEVOCIÓN, 100 AÑOS DE COFRADÍA

Por Javier Cano -
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6 SIGLOS DE DEVOCIÓN, 100 AÑOS DE COFRADÍA
La patrona en andas, portada por históricos cofrades a mediados del XX. Foto: Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla.

La unión de las antiguas Corte y Rosario de la Virgen de la Capilla dio lugar a la actual hermandad de la patrona de Jaén hace ahora cien años. Toda una centuria plena de historia y nombres propios a la vera de alcaldesa mayor de la capital del Santo Reino

La Pasión jaenera tiene en La Buena Muerte a la protagonista de la efeméride del año: su primer centenario de existencia. Una conmemoración para la que la hermandad del Miércoles Santo ha echado el resto con una programación especialísima en la que todavía anda enfrascada camino de 1927, cuando se cumpla también el siglo de su hermoso Crucificado titular y, además, de su primera salida procesional.

La Semana Santa pasó pero, en pleno tiempo de Gloria, otra institución cofrade (de las que no tocan calle ni en marzo ni en abril) puede presumir de contar veinte lustros de presencia 'oficial' si se tiene en cuenta que, paradójicamente, encauza una devoción tan histórica que acumula ya la friolera de casi seis centurias: la Virgen de la Capilla

Sí, de 1430 data el prodigio del Descenso de la Virgen a la ciudad, o lo que es lo mismo, lo que se puede considerar cabalmente la primera procesión jaenera; un suceso acaso no bien asumido por las gentes de esta tierra por más que, desde aquel lejano siglo XV, crónicas, documentos y ríos de tinta lo hayan convertido en argumento inexcusable y paralelo al propio devenir de la capital del Santo Reino. 

Pese a tanta solera, se da por oficial el año 1926 como antigüedad del colectivo que a día de hoy gobierna José María Francés Morillas, tras la fusión de las viejas Corte y Rosario allá por el XIX.

Una datación, sin embargo, que omite la actividad de una primitiva cofradía ya en el XVI y seguramente activa en el XVII y XVIII (así lo aventura en su magno ensayo histórico el eterno estudioso y cantor de la patrona, Vicente Montuno Morente —Jaén, 1898-Madrid, 1975— en tanto sitúa en las decimonónicas e inmediatas antecedentes de la actual hermandad y en su unión en una sola entidad el origen definitivo de la Cofradía de la Virgen de la Capilla)

Hoy, Lacontradejaén se asoma a la rica memoria de una institución poblada por ilustres de aquí desde 1926 hasta la actualidad.

 La Virgen de la Capilla, en una procesión de mediados del siglo XX. Foto: Archivo de Javier Cano.
La Virgen de la Capilla, en una procesión de mediados del siglo XX. Foto: Archivo de Javier Cano.

NOMBRES, PAISAJES

Un paseo por los cementerios de San Eufrasio y San Fernando es, además de una recomendable inmersión en la intrahistoria local, una póstuma declaración de amor de la ciudad protegida hacia su protectora.

Y es que entre las predilecciones iconográficas a la hora de decorar las mínimas fachadas del último cobijo en la Tierra (o sea, las lápidas) la de la Capilla destaca como una de las advocaciones preferidas a lo largo de las décadas junto con El Abuelo y el Santo Rostro, trío devocional por antonomasia de estos lares. 

Así fue siempre, y en pocas epidemias o sequías faltó esta sagrada trinidad jaenesa en las calles para acompañar a su pueblo en época de tribulación, salidas que habría que esperar hasta la década de 1940 para que adquiriesen el galón de costumbre en el callejero jiennense, siempre y cuando el 11 de junio cayera en domingo, es decir, que fuera año jubilar. Ya en los 60, la comitiva comenzó a convertirse en anual. 

Apenas sesenta años de un cortejo que, ahora, rezuma jaenerismo a manos llenas pocas horas después del antañón rosario de San Bernabé:

"Un siglo de vida da para mucho. En este tiempo acontecieron las dos coronaciones de la Virgen, la construcción de la Casa Museo, el incremento de patrimonio, la creación de la Academia Bibliográfica, de una banda de tambores y cornetas y de una cofradía filial en Madrid, la peregrinación a Lérida... Tiempo importante que merece recordarse para futuras generaciones", sentencia Francés. 

Un apellido, el suyo, de linajuda ascendencia mariana, que entronca al actual hermano mayor con familias como los Brandy (don José, esforzado fabricano de la Señora, siempre con su devota hija Lili a la sombra) o los Amate (don Antonio, el primer óptico de Jaén, horquillero mayor de la Virgen y fidelísimo enamorado de la patrona hasta su muerte, en 1991).

Los Soriano: don Bernabé, que gobernó la hermandad anterior y, posteriormente, tuvo en la figura de su sobrino José Gómez Soriano (eminente urólogo) al primer hermano mayor de la fusionada institución. Un sobrino nieto de don Bernabé, José Gómez-Zorrilla de Contreras, vicegobernó la cofradía en los años 80 del pasado siglo XX.

Entre los clérigos, el mártir Morales Aballe, Vera Mármol o don Manuel Maroto, don Antonio Abolafia, don Jesús Moreno Lorente..., y tampoco faltaron en sus filas eso que hoy se llaman emprendedores, entre los que destacan Inocente Fe, Francisco González Quero (introductor de la radio en la provincia) o los Calatayud, don Ramón padre e hijo, este último impulsor además de la Casa Museo que preside el callejón de la Virgen (desde no hace muchos años, dedicado a la Soledad).

¿De la nobleza? Los marqueses del Rincón de San Ildefonso: ella, doña Teresa Fernández de Villalta, le regaló un hermoso vestido rosa y plata del que salió el precioso manto de la coronación de 1930. Antes que ellos, los Vilches y en diferentes momentos de la historia, los Corbull.

¿Poetas? Desde Montero Moya o Almendros Aguilar hasta Alcalá Venceslada, Manuel Vilaplana, Molina Verdejo, Calvo Morillo o Molina Navarrete, que han dedicado hermosos versos a la pequeña talla. 

Juan Ayala, el eterno secretario; Manuel López Pérez, el alma de la Academia Bibliográfica Mariana... Esa institución casi única en el mundo, que desde los 60 y hasta los 90 brilló, brilló mucho, cayó luego en decadencia y ahí anda, sobreviviendo pese al capital histórico-literario que atesora. 

Rosario López, la inolvidable cantaora, fue camarera y mantilla, como Maruja Amate; y pionera en eso de poner una voz femenina en las juntas de gobierno Carmen González Gámez, hija de González Quero y esposa de José Ángel Álvarez Ortiz.

Los hermanos Sánchez Estrella (Alberto y Joaquín) o José Galián también fueron (o han sido, que no es lo mismo) nombres propios de esta hermandad, en la que es posible evocar personalidades tan variopintas como la del gestor (y rapsoda) Miguel Garzón, el hombre de negocios Juan de Dios Colmenero, Andrés Chamorro Lozano, Pedro Casado, Gabriel Liébana (industrial jamilenudo de la forja, que regaló la veleta que corona la casa museo), Miguel Ramírez Escribano (el "que sacaba las procesiones", para muchos jaeneros), Juan García Carmona y tantos y tantos otros. Y otras. 

De izquierda a derecha, Juan Ayala, Vicente Montuno, José Gómez-Zorrilla, Francisco González Quero y Miguel Moya de Moya en la presidencia de la procesión de la patrona de 1973. Foto: Cofradía de la Virgen de la Capilla.
De izquierda a derecha, Juan Ayala, Vicente Montuno, José Gómez-Zorrilla, Francisco González Quero y Miguel Moya de Moya en la presidencia de la procesión de la patrona de 1973. Foto: Cofradía de la Virgen de la Capilla.

EN LÉRIDA Y EN MADRID

O los artistas ubetenses Marcelo Góngora y Ramón Cuadra, autores del tríptico que durante décadas figuró en la madrileña parroquia de San Ginés, donde tuvo su sede canónica (después de su creación en la de San Isidro) la Cofradía del Santo Rostro, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Capilla, fundada en 1954 por jiennenses avecindados en la villa y corte. 

Unos años después Jaén sonaría (y mucho) en Lérida a cuenta de la visita que la hermandad jaenera cursó a la ciudad catalana, invitada por su Academia Mariana, pionera de estas instituciones.

Era 1967 y venía al mundo, así, una entidad que, en Jaén, ha contado y cuenta con las más prestigiosas firmas del arte, la historia, la literatura o la investigación de aquí y que, durante años, celebró una aplaudida asamblea de estudios marianos en distintos puntos del Santo Reino, con la consiguiente publicación de sus imprescindibles y clarificadoras actas. 

Solo algunos de los hitos que, en un siglo de existencia, ha aportado a la historia (y la intrahistoria) de Jaén la Pontificia y Real Cofradía de Nuestra Señora de la Capilla. 

 Úbeda acogió la Asamblea de Estudios Marianos en 1985, cuya foto de familia recoge esta imagen. Fotografía: Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla.
Úbeda acogió la Asamblea de Estudios Marianos en 1985, cuya foto de familia recoge esta imagen. Fotografía: Academia Bibliográfica Mariana Virgen de la Capilla.

 

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