Chiquitazo

Era un capo del humor con patillas de bandolero
No sé si era el más gracioso, pero hizo un género, que es lo más difícil: el éxito de Chiquito de la Calzada radicó en ser una marca cuando entonces nadie escribía sobre cómo ser una marca. No había Ristos, eran tiempos de Chiquito. Lo probó todo después del primer escenario: la televisión, el cine y hasta fue carne de marketing, pues la infancia también son tardes a golpes con los chiquitazos, chapas con su cara, su nombre y sus chistes. Dejó bromas para la historia. Dos resúmenes de la crisis según Chiquito: —Está la cosa tan mala que he llamado a la línea erótica y se ha puesto mi mujer. Otro igual de gráfico: —Está la cosa tan mala que ya me frío los huevos con saliva. Era un capo con patillas de bandolero, Curro Jiménez del humor, andaluz burlón. Sus espasmos acumularán visitas en vídeos que Youtube guardará siempre.
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