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"El aula de espera es sólo un parche y tendremos más problemas con la recolecta"

Por Fran Cano - Octubre 24, 2019
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"El aula de espera es sólo un parche y tendremos más problemas con la recolecta"
Padres del colegio Alonso y de la escuela infantil Martínez Montañés de Alcalá, en la protesta. Fotos: Fran Cano.

Padres y madres de los dos colegios afectados por la ausencia de comedores en Alcalá valoran la medida transitoria de la Junta, pero reconocen que no es "una solución", y alertan de los problemas que traerá la llegada de la campaña oleícola

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Día gris, nueve de la mañana, hora de entrar a clase en el colegio Alonso de Alcalá y ya con el alumnado en las aulas, decenas de padres salen afuera, justo donde está el letrero con el título del centro para protestar por la ausencia de comedor, asegurada al menos dos meses más. Marino Aguilera, alcalde local, está en la protesta.

—El aula de espera es una ayuda, claro. Pero sólo supone un parche, no es una solución —dice a los medios Francisco José Díaz, presidente de la Ampa Carmen Juan Lovera, del colegio Alonso acerca de la medida de la Junta, que ya ha confirmado que la estabilidad del servicio se demorará como mínimo dos meses más.

Junto con Díaz está Rocío Navero, representante de la ampa Aben Jakan, del 'Martínez Montañés'.El número de afectados en Alcalá sobrepasa el centenar: algo más de 80 en el 'Alonso' y unos 40 en la escuela infantil. En total, en la provincia afecta a 1.930 estudiantes.

La campaña oleícola está a punto de ser una realidad en el municipio y en la comarca. El inicio de diciembre es la fecha estándar para los tajos, y el problema del comedor aún no estará solucionado.

 Asistentes a la protesta en el colegio Alonso de Alcalá.
Asistentes a la protesta en el colegio Alonso de Alcalá.

—Tendremos aún más inconvenientes. Familiares que ahora están echando una mano para recoger a los menores tendrán que incorporarse al tajo —precisan los representantes de los padres y las madres.

Justo en la época de la campaña de la aceituna había refuerzo en los comedores del municipio. La situación será distinta esta año.

—Como medida de urgencia habíamos pensado en los establecimientos que ofrecen servicio de catering —admite Navero.

La plantilla de los comedores escolares sigue en el limbo laboral. Una empleada cuenta a este medio que tiene que ir todos los días a fichar y pasar las horas de trabajo en el comedor, sin actividad.

—Es lo que tenemos que hacer. No hemos cobrado ni septiembre ni octubre —dice una trabajadora.

La protesta, que no ha sido respaldada por todos los padres y las madres del centro, acaba. Los participantes tienen que trabajar. Pero antes son citados por la dirección del centro para recibir más información.

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