La 'Ría gallega' de un hijo de la Charca de Pegalajar

Fechado en 1959, el cuadro del artista Juan Almagro abunda en uno de sus géneros predilectos, el paisaje, y en una tierra que pisó en distintas etapas de su vida
Un paisaje de agua y reflexión, que diría Monet: eso es Ría gallega, notable óleo sobre tabla del pintor pegalajareño Juan Almagro (1886-1965) en la que el artista, hijo de la Charca, trasciende a mayores extensiones acuáticas de la mano de su singularísima paleta.
Fechado en 1959, no sería esta la primera vez que el brillante paisajista jiennense convertiría en protagonista de alguna de sus obras la naturaleza o el patrimonio histórico artístico de la cuna de Rosalía de Castro o Cela, si se tiene en cuenta que a lo largo de su trayectoria (y de su propia aventura vital) volvería la mirada, en más de una ocasión, a esta sugerente región de España.
La Catedral compostelana, por ejemplo, junto con las aguas atlánticas o cantábricas que bañan la comunidad capitalizan la mirada de quienes pudieron disfrutar de estas piezas, muchas de ellas en manos particulares a día de hoy.
Tampoco fue ajeno a la vida cultural gallega, que en más de una ocasión abrió las puertas de sus salones de otoño a exposiciones de este reconocido y premiado creador, allá por principios de la década de los años 30 del pasado siglo XX.
Una pintura esta, Ría gallega, en la que las dulcísimas tonalidades verdes compiten en belleza con grises y azules, en una propuesta que sugiere, en primer plano, la presencia humana y la continúa, ya en lontananza, con una escena marina de delicada y, a la par, vigorosa exaltación de lo contemplado.
Una paleta cromática, por cierto, no exenta de evocación de aquella que en obras como su Sagrado Corazón impregna las manchas del modernista catalán Ramón Casas. La 'Ría gallega' de un hijo de aquí, de Pegalajar, de su estática ría.

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