Carmen Anguita, ¡cumple que te cumple y ya va por los 96!

La villariega celebra un año más en buen estado de salud y una envidiable lucidez, a menos de un lustro de alcanzar su primer centenario
Estupenda, lúcida, vitalista... Así llega Carmen Anguita Hernández a sus noventa y seis años de vida, ¡sí, noventa y seis, han leído ustedes bien!
"Sigue contando sus historias como siempre", afirma su buena amiga Mari Carmen Vela: prueba de que su memoria y su locuacidad, lejos de encogerse, ganan con el tiempo, como los buenos vinos.
Nació el mismo año que el astronauta Armstrong y el rey Balduino (ambos ya desaparecidos), y ahí está, como la puerta de Alcalá que cantan Ana Belén y Víctor Manuel: viendo pasar el tiempo.
"Estoy contenta de haber llegado a esta edad, porque gracias a Dios estoy muy bien, duermo bien, como bien, ¿qué más puedo pedirle al Señor?", comentaba a este periódico en una anterior ocasión, más que satisfecha de su presente y encantada de la vida de amanecer cada día en Los Villares, su pueblo de su alma.
La única niña de seis hermanos, creció en una familia de gente del campo, con el villariego Miguel Muñoz fundó un hogar de dos hijos, que le han dado nieto y bisnietos a los que reparte su inmenso, su inacabable cariño.
Envidiable a sus casi cien años, para los que solo le restan ya cuatro primaveras.

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