Las 75 primaveras de un torero linarense de cartel

El diestro Curro Vázquez es el último galardonado con el Premio Nacional de Tauromaquia, que recibió recientemente en reconocimiento a su magisterio taurino
Desde 1951, año de su nacimiento en Linares, hasta el pasado mes de abril (cuando recibió en el Senado de España el Premio Nacional de Tauromaquia 2025), la trayectoria de Manuel Francisco Vázquez Ruano sitúa a este jiennense de la Ciudad de las Minas en la historia a fuerza de arte, tesón y un aura de leyenda que lo acompaña prácticamente desde sus comienzos, allá por los años 60.
Es Curro Vázquez, figura del toreo que en 2026 (el pasado 1 de mayo, concretamente) alcanzó sus bodas de brillantes con la vida: setenta y cinco primaveras a las que el maestro llega con su cartel intacto, en lo artístico y en lo humano, como certifican los motivos de la concesión del galardón nacional, cuyo jurado decidió conceder el reconocimiento a Vázquez "por su destacada intervención en el festival celebrado en Las Ventas el pasado 12 de octubre", que "superó lo puramente artístico para convertirse en un verdadero símbolo de afirmación cultural".
"Más allá de este hito reciente (continúa el jurado) la figura de Curro Vázquez se define por una vida entera de compromiso con la tauromaquia. Su dedicación constante, tanto en los ruedos como fuera de ellos, ha contribuido de manera decisiva a la preservación, defensa y difusión de este patrimonio cultural. Su legado no se limita a su carrera profesional, sino que se extiende a su papel como referente, formador e inspirador de nuevas generaciones".
Torero clásico, predilecto de la plaza madrileña, tomó la alternativa en Vista Alegre en 1969, de manos de su paisano José Fuentes. Confirmó el doctorado en el 70 y a lo largo de su carrera supo lo que es eso de cruzar la puerta grande del coso de la calle de Alcalá en más de una ocasión.
Únete a nuestro boletín

