Alba Fajardo da en la tecla con 'Metamorfosi', su segundo disco

La compositora y pianista huelmense, afincada en Cabra del Santo Cristo, presenta estos días su nuevo y ambicioso trabajo de estudio
"La representación del camino, el crecimiento y la transformación de esa identidad que había ya en Essenza, mi primer disco; el uno no tendría sentido sin el otro".
Eso es Metamorfosi (así, sin s, como lo escriben las gentes de Italia) en palabras de su creadora, la docente, compositora, pianista (y abogada, madre y esposa) Alba Fajardo Gálvez, huelmense de 1995 con residencia en Cabra del Santo Cristo desde hace prácticamente una década.
Una delicadísima todoterreno que si no hace demasiado tiempo presentaba ya su primer trabajo discográfico, ahora, en plena canícula jiennense, se ata los machos y desafía al lorenzo con su música, tan aliviadora como un toldo de álamos o una bocanada de manantial.
Coherente en su búsqueda, en Metamorfosi Fajardo abunda en su concepción de la música "como vía para expresar aquello que no se sabe explicar con las palabras, algo que une este disco con Essenza; si aquel fue una presentación de identidad como compositora, este demuestra cómo esa identidad sigue creciendo", aclara la artista a Lacontradejaén.
El próximo 10 de julio lo presentará públicamente en Huelma, su patria chica, y un día después en Cabra del Santo Cristo, el que considera su "segundo pueblo". Un itinerario provincial (y sentimental a manos llenas) que la desembocará, el día 14, en la mismísima capital del Santo Reino: "¡Todo un honor para mí!", asegura.
"Me gustaría que el público recibiera este disco como un punto de conexión con ellos, que vean en cada obra una etapa de su vida, que se encuentren con él a sí mismos, ese es mi propósito, conectar con una comunidad oyente que sienta las cosas como las siento yo y que descubra la historia, el porqué de cada obra en esa magia de la música que nos hace compartir momentos", detalla.
Una conexión que, estilísticamente, sigue la línea de su anterior disco; un estilo que la define en su forma de escribir, en ese estilo "clásico romántico" que la caracteriza y que preside la mayoría de los temas:
"Cada obra del álbum representa una etapa de ese viaje, por ejemplo Auringi hace referencia a Jaén y recuerda la importancia de nuestras raíces; Renacer nos habla de volver a empezar, de una nueva versión de nosotros; Catarsis representa la liberación emocional, y Opacarofilia la fascinación por los atardeceres, algo simbólico porque habla de encontrar la belleza en los finales, que anuncian nuevos comienzos".
Fajardo Gálvez continúa: Bonhomía reivindica la bondad y la sencillez como forma de vivir; descubrí este concepto hace poco y me gusta mucho, pienso en esa gente que nos hace la vida más sencilla día a día. Etéreo invita a detenernos y conectar con aquello que no siempre se puede explicar con palabras. Setenta veces siete recuerda el pasaje bíblico y es una forma de honrar a mi fe (un pilar fundamental en mí), que habla del perdón hacia nosotros mismos", concluye.
Un disco nacido del talento de una jiennense cuyo talento es cada vez más celebrado (y requerido), un trabajo con el que una "satisfecha" Alba Fajardo Gálvez da en la tecla.
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