El alcalde de Puente de Génave se niega a rectificar mientras crece el rechazo de los sanitarios

Los colegios de Médicos y Enfermería, SATSE y CCOO condenan los insultos de Francisco García Avilés, que justifica su indignación por la atención recibida por su esposa y anuncia posibles acciones legales
La polémica por los insultos del alcalde de Puente de Génave, Francisco García Avilés (Vox), a los profesionales del Hospital de la Sierra de Segura crece. Desde que el viernes se conocieran sus declaraciones, colegios profesionales, sindicatos y colectivos ciudadanos han salido en defensa de los sanitarios, mientras el regidor mantiene su queja y rechaza retractarse.
García Avilés calificó los servicios sanitarios de "tremenda mierda" y acusó a los trabajadores de pasar su jornada "tocándose los cojones", además de referirse a ellos como "gandules". Unas expresiones que han provocado una cadena de reacciones durante el fin de semana.
El Colegio Oficial de Médicos de Jaén ha manifestado su "más firme rechazo" y ha recordado que las críticas a la gestión sanitaria son legítimas, pero deben formularse sin desacreditar a los profesionales. El Colegio de Enfermería, por su parte, exige una rectificación pública y disculpas.
Su presidente, Antonio Álamo, advierte de que "la crítica a la gestión sanitaria nunca puede convertirse en una excusa para insultar a sus profesionales". La institución estudiará posibles acciones legales si encuentra fundamento jurídico.
También SATSE y CCOO han reclamado una rectificación, mientras la Plataforma Ciudadana por la Sanidad Pública de Calidad de Jaén ha expresado su indignación y responsabiliza a la gestión sanitaria de las carencias del hospital.
Lo mismo hizo el PSOE.
LA RESPUESTA DEL ALCALDE
Lejos de dar por cerrada la controversia, García Avilés publicó el sábado una extensa respuesta en Facebook. En ella explica que acudió a Urgencias con su esposa, que había sufrido un ictus doce años atrás, por intensos dolores de cabeza que se extendían hacia el cuello.
Según su relato, comunicaron esos antecedentes durante el triaje y abandonaron el hospital después de más de tres horas sin recibir la atención médica posterior que esperaban.
"No voy a retractarme de mi queja", afirma el alcalde, que reclama explicaciones sobre la prioridad asignada y el tiempo de espera. También se reserva el derecho de acudir a las instancias administrativas y judiciales para esclarecer lo sucedido.
El regidor sostiene que su condición de alcalde no limita su libertad de expresión y reprocha a los colectivos profesionales que centren la controversia en sus palabras.
Además, amplía sus críticas a la gestión política del hospital: "No voy a eximir de responsabilidad política ni al PSOE por su gestión anterior ni al PP por su gestión actual".
La controversia sigue abierta, con los colectivos sanitarios reclamando respeto y el alcalde exigiendo explicaciones sobre la asistencia a su esposa.
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