El cooperativismo necesita reinventarse

Hace unos días se publicaban unos datos por parte de la AICA que hizo saltar las alarmas en el sector del aceite. Los datos que se publicaban, como es habitual el día 11 de cada mes, no se correspondían con lo que venía siendo habitual y el sector estalló en un mar de dudas, sorprendía las existencias de los envasadores, sorprendía las existencias de aceite refinado y sorprendía las pocas existencias en manos de las almazaras.
Todo parece que se debió a un error “informático”, eso es lo que se dice, se rectificaron y poco más, las explicaciones habrán sido a puerta cerrada, o simplemente no se han dado. Y si se han dado no han llegado a conocimiento público, al menos de los productores.
Parece que lo que sí se ha dicho es que el enlace para la próxima campaña será cercano a las 300.000 Tn., es lo mismo que decir que no habrá tensiones en el mercado, que hay aceite suficiente para abastecer el mercado y evitar así que haya tensiones de precio y produzca una inflación no deseada. Todos a callar, nadie pide responsabilidades, que nada se mueva.
¿Y si el error no es la primera vez que ocurre?
¿Y si el error ha sido interesado?
¿Y si alguien maneja los datos con intereses particulares?
Ø ALMAZARAS: Cooperativas + Industriales
Cuando se habla de las existencias en manos de “almazaras”, a muchos se nos va la mente a las Cooperativas y no es así. En esta denominación generalista de “almazaras” están las Cooperativas, pero también están las “ industriales” y no es lo mismo, no son iguales.
Las Cooperativas están compuestas por “socios”, es decir copropietarios de la almazara, que entregan su cosecha para producir aceite, comercializarlo junto con los subproductos (hueso, orujo, etc) y proceder a una liquidación, junto a los ingresos complementarios por prestación de otros posibles servicios: surtidor, aceite envasado, abonos y fitosanitarios, seguros, telefonía, asesoramiento, declaración de renta, servicios técnicos agrícolas, etc. etc., la suma de todo ello, menos los gastos generados y las amortizaciones, hace la liquidación final en base a la aportación de cada socio. La Cooperativa, como tal, no trabaja para obtener beneficio, sino para conseguir una mejor liquidación al socio, ese es el objetivo final.
Las almazaras industriales son “privadas”, es decir, su objetivo es obtener beneficio comercial con un margen entre la compra de la aceituna y la venta del aceite y sus subproductos. El “cliente”, no socio, (alguien ha dado en llamar a las almazaras industriales “cooperativas”), concierta la venta de la aceituna en las condiciones que estiman oportunas ambas partes (rendimiento, calidad, índice corrector, etc. etc.) y entre estas, la de elegir la fecha de liquidación de su cosecha cuando considere oportuno en base a precios del mercado en origen, o en base a sus propios intereses, ello condiciona proceder a ventas en situaciones tal vez no aconsejables, por la situación del mercado. La almazara industrial si trabaja para obtener un beneficio “legitimo” que le compense el trabajo, la inversión realizada y el riesgo que asume.
Son sistemas diferentes de concepción de una misma actividad y no se pueden, no se deben, comparar.
Las Cooperativas surgen por la necesidad de agrupar la producción y defender precios y condiciones ante lo que entonces llamamos “puestos de compra”, que no eran otra cosa que almazaras particulares, privadas, industriales. Ahora están surgiendo Cooperativas que ofrecen la liquidación al socio a “propuesta de este”, es decir, similar a lo que hace las “industriales”, pero eso es renunciar a la esencia del significado de Cooperativa.
Las Cooperativas tienen un complemente “sentimental”, si se puede llamar así y es el de “pertenencia”, no está en los estatutos, no está escrito, pero es real. La Cooperativa creada por el abuelo, años 60, pasó luego a los hijos y de estos a los nietos de los fundadores y ahora estamos llegando a una 4ª generación. La formación de los nietos y de los hijos de estos (serían los bisnietos de los fundadores) no es la misma de aquellos, aquellos sentimientos de pertenencia, en cierto modo, se han perdido y son mas prácticos, es decir, el sentimiento es rentabilidad, demandan aquello que mas interesa, por ello las Cooperativas deben “reinventarse”.
No pueden renunciar al sentido de su creación: concentrar la producción para conseguir mejores precios, eso debe mantenerse, afianzarse y multiplicarse con la profesionalización de sus directivos, con la comercialización de su producto, con la prestación de nuevos servicios que reduzca costes al socio y aporte plusvalía en la liquidación.
Ø COOPERATIVAS: Estrechar relación Cooperativa-socio
Pero ha de modificar, actualizar ciertas tradiciones, ciertas formas de actuar, como por ejemplo la liquidación “única”.
En los tiempos que vivimos nadie, muy pocos agricultores pueden aguantar todo un año para recibir la liquidación de su cosecha, por ello se debe implantar un sistema de anticipos de liquidaciones mensuales, trimestrales a lo sumo, anticipando la proporción de la parte ya vendida.
Igualmente, la Cooperativa debe ser suministradora de productos necesarios en la explotación a cuenta de la liquidación: repuestos, abonos, aceite, incluso el gasóleo agrícola (que se podría cargar en cada anticipo de liquidación).
La liquidación por rendimiento y calidad del aceite, ya es algo asumido por la inmensa mayoría de Cooperativas, pero también se deben plantear la anticipación de la recogida de la campaña para conseguir mejor calidad y menos producto (lampante y virgen) que el mercado utilizar para “hacer” calidades que confunden al mercado y provoca comportamientos no deseados en el sector (mezclas).
Las Cooperativas son entidades privadas, pero tienen un “toke” de público por el carácter social en su origen y han de reinventarse, lo repito, manteniendo ese carácter social, pero buscando la supervivencia y adaptándose a nuevos tiempos, nuevas situaciones, nuevo orden mundial de globalización, libre mercado y tránsito de mercancías.
Y esta reubicación, readaptación o reinvención, le ha de venir por tres caminos diferentes.
Ø Adaptación a su entorno.
Las Cooperativas son pilares fundamentales en los pueblos agrícolas, no en los pueblos vaciados, sino en todos aquellos cuya economía esté basada en la agricultura primaria y han de prestar servicios a los agricultores, directa o indirectamente de la forma más directa que le sea posible a través de sus organizaciones agrarias, Cooperativas de 2° grado o del ente que las representa a todos, Cooperativas Agroalimentarias, de las que ya hablare posteriormente.
Ø Concentración.
El segundo camino por el que las Cooperativas deben seguir buscando su supervivencia es el de la concentración por dos motivos principalmente: por el ahorro de costes de molturación (economía de escala) y por unificar la oferta. Este segundo motivo ha de hacerse a través de grupos que puedan abarcar objetivos que individualmente son inalcanzables o irrelevantes y ofrezcan profesionalización en su funcionamiento.
Ø Comercialización (envasado-distribución) - CALIDAD
Las Cooperativas no pueden seguir siendo el último eslabón de la cadena (o el primero), pero desde luego, el menos influyente. Por una sencilla razón. Sin las Cooperativas, sin el sector productivo, sin el sector primario, no existiría cadena, es decir ni envasadores, ni distribución, ni consumidores y mientras no demos su justo valor a ello, no saldremos de nuestra marginación.
Porque, estamos marginados por la administración y por la industria (envasadores y distribución), no contamos para ellos, somos utilizados como entes necesarios, pero no influyentes. Las Cooperativas han de asumir el eslabón de envasadoras y tener relación-participación directa en la distribución para dar valor al producto, cuyo primer paso es ofrecer calidad. Las Cooperativas tienen una economía circular, que difícilmente pueden conseguir las “industriales” y ha de seguir siendo así, pero ha de defender el valor del producto en origen, no las plusvalías por “otras actividades”.
El aceite lampante, el repaso, el orujo ha de ser ofrecido como productos de alimentación, pero diferentes, al margen del aceite EXTRA y TEMPRANO, aquellas otras calidades desvirtúan el mercado con productos “prefabricados” en el laboratorio, que es lo contrario del producto natural y saludable del AOVE.
Ø Relación con los socios
La relación de la Cooperativa como Ente y sus socios ha de ser cuidada con esmero, no puede ser algo rutinario sino algo cuidado y revisado para conseguir esa fusión de proyecto transformador y socio ilusionado en algo verdaderamente importante que puede ayudarle en su actividad agrícola y desechar la idea de que “lo mismo” lo puede conseguir en otra parte. Casar derechos y obligaciones en el socio es conseguir el objetivo de “plena satisfacción” y fomentar la idea de “corresponsabilidad” y el sentimiento de “pertenencia”.
Las cooperativas son esenciales para la defensa del medio ambiente, pero también para dar vida a los pueblos rurales que no se entenderían sin sus (su) “cooperativa de aceite”.
Ø Cooperativas Agroalimentarias
Decía que la organización de Cooperativas Agroalimentarias tendría su propio capitulo, porque esta organización es fundamental para conseguir parte de los objetivos que afectan a las Cooperativas.
Su relación directa con la Administración Autonómica, Central y Europea, es fundamental para ello, también para establecer una concentración en pueblos y en grupos. Las Cooperativas han superado distintas fases a lo largo de su existencia, algunas que parecían imposible, pero se hizo. El pase de las prensas a los sistemas continuos, adaptación a nuevas tecnologías, el traslado de ubicación desde el centro de las poblaciones, en la mayoría de los casos, hasta el extrarradio, fue un reto difícil pero superado, la eliminación de los vertidos de alpechines a las canalizaciones públicas, la modernización de la tecnología y la consecución de calidades impensables en tiempos remotos cuando la calidad se medía por el grado de acidez de los aceites, etc. etc.
Pero en casi todos los procesos de cambio, la administración ha sido motor de impulso, a veces con la normativa y la amenaza de sanción (alpechines) y otras mediante las subvenciones y ayudas (traslados y modernización de tecnologías), por ello, ahora en esta nueva “readaptación” se necesita que la administración ejerza su fuerza de motor de impulso con sistemas de convicción efectivos: Ayudas, subvenciones, campañas de mentalización y si es necesario con exenciones fiscales para los socios que presenten sus ingresos de Cooperativas asociadas a grupos de comercialización y de un solo pagador.
Pero para ello, necesitamos lideres, representantes, personas libres, independientes que piensen en el sector sin la interferencia de intereses particulares, personales o profesionales. Muchos dirigentes de esta organización lo son a su vez de grupos o grandes Cooperativas y difícilmente sus decisiones pueden ser libres e independientes sin interferir en las estrategias de sus propios grupos.
Siempre he defendido que la mejor defensa de los intereses del socio, productor de pequeñas y medianas explotaciones de olivar, es que el precio del aceite en origen sea justo, es decir que compense los costes de la explotación y dé una rentabilidad al propietario. Es la forma mas justa y directa para conseguir una compensación a todos por igual.
Hay grupos de Cooperativas de gran importancia que compiten en el mercado con envasadoras y distribuidoras y necesitan precios bajos en origen, pero en mi opinión es la estrategia contraria a los intereses del socio, porque los beneficios de esta estrategia, no llegan en su integridad al socio, sin embargo, si el precio en origen es justo sí llega a todos.
Por este motivo, los dirigentes de las organizaciones agrícolas del Olivar, deben ser personas lideres, conocedoras de la problemática, pero libres en su toma de decisiones y establecer estrategias que beneficien a todos. Cuando los intereses se mezclan, las decisiones pueden no ser independientes.
La administración puede incentivar las fusiones de Entidades Cooperativas por interés general y subvencionando o ayudando a salvar las dificultades.
Existen lideres muy válidos en el sector de las Cooperativas que están haciendo una labor encomiable en sus propias empresas y organizaciones y que pueden ser exportables a los grupos, pero no se hace. Se debería analizar en profundidad las causas. Esto crea dudas entre los socios que se preguntan ¿Qué pasa con los Grupos?
Yo soy partidario de los grupos y creo que existen diferencias de unas a otras, pero no tanto en las liquidaciones, sino en profesionalidad, seguridad, riesgos, asesoramiento, acceso a ayudas, gestiones administrativas, etc.
Pero en España existen 1837 almazaras, de las que aproximadamente la mitad son cooperativas, unas 850-900, que aportan el 62,95% de la producción total. En Andalucía las almazaras totales son 860, el 46.74 % y en Jaén son 322 almazaras que supone el 17.9 % del total y el 38.25 % de la Comunidad.

En Andalucía existen 516 Cooperativas el 60% del total y en Jaén, tenemos 322 almazaras, de las que 173 son Cooperativas en los 97 municipios que existen, lo que da casi 2 Cooperativas por Municipio, el resto, 143, son almazaras privadas y/o industriales.
En España existen 39 Grupos de 2º grado de todo tipo, que agrupan entre 350-400 Cooperativas, de las que entre 12-15 son Cooperativas de 2º grado de Olivar. En Andalucía existen 8-10 grupos de 2º grado de olivar, que agrupan entre 250-300 Cooperativas primarias, siendo las mas significativas: JAENCOOP con 20 Cooperativas; INTERÓLEO con 30 socios; OLEOESPETA con 18 asociadas y DCOOP con 75 asociadas, (no todas son de olivar), luego existen otros grupos importantes sin datos concretos: OLEICOLA JAEN; SIERRA DE SEGURA, LOS PEDROCHES, etc.
De estos datos, obtenidos de la I.A., no exactos porque no existe una información fidedigna sobre el tema de agrupación, se desprende que solo un 30% del sector está asociado en grupos, lo que significa que solo el 16.75% de las almazaras están asociadas para la concentración de la comercialización. Si este porcentaje fuera el 40% del total, casi el 80% de las Cooperativas, tal vez las acciones fueran distintas, tal vez el precio en origen fuera distinto.
En esta situación, los socios no pueden ser actores pasivos, sino que hemos de ser reivindicativos y exigir a nuestros responsables en las Cooperativas que sean proactivos por el agrupamiento, perdemos autonomía, pero ganamos fuerza en la estrategia de mercado.
La conjunción de intereses ha de ser tratada por personas libres y diferentes para que no haya confluencia. Los representantes de los socios han de mirar por los intereses de TODOS, no solo de su grupo.
El sistema Cooperativo, no es un sistema caduco, es actual y necesario más que nunca, en sus inicios las necesidades eran unas, ahora son otras, pero igualmente necesarias para la supervivencia del sector. Los problemas que vive el sector, son para el agricultor la supervivencia y siempre son los mismos adversarios, aquellos que tienen unos intereses contrarios a los agricultores.
La agricultura tiene futuro si somos capaces de darle vida y rentabilidad y eso solo puede suceder mediante la unión, cuando los agricultores pierdan su fuerza por la dispersión, estarán acabados en manos de quien nos necesitan débiles y divididos.
Esta reflexión puede parecer “simplista” y lo es, pero obtenida desde la propia vivencia en Cooperativas primarias con trato directo con los propios socios y la participación en órganos directivos de algún grupo de 2º grado, optando en una ocasión a la Presidencia de las Cooperativas Agroalimentarias a nivel provincial y ello me proporcionó un contacto con un grupo importante de Cooperativas, de las que se dan por llamar “independientes”, es decir, no asociadas y sé de lo que hablo, aunque haga bastante tiempo que estoy desligado de aquel movimiento, pero no ajeno a su problemática.
Las Cooperativas necesitan “reinventarse” y para ello necesitan LIDERES, personas conocedoras del sector que aúnen esfuerzos en una estrategia clara para conseguir objetivos colectivos y no solo objetivos propios y particulares. Hay mucha gente, demasiada, que utiliza el sector Cooperativo para sus propios intereses y eso hay que descartarlo.
Antonio López Mateos
Expresidente de Cooperativa
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