El tranvía se prepara para las emergencias mientras sigue sin fecha de estreno

La Junta licita la instalación de once desfibriladores y el Ayuntamiento poda los árboles que interfieren con la catenaria y las cámaras de seguridad
El tranvía de Jaén incorpora nuevas medidas de seguridad mientras permanece pendiente su puesta en funcionamiento. Quince años después de sus primeras pruebas, la Junta ha sacado a licitación la instalación de once desfibriladores, mientras el Ayuntamiento acomete trabajos de poda en el Paseo de la Estación para proteger las instalaciones eléctricas y los sistemas de vigilancia.
La Consejería de Fomento destinará 68.071 euros al suministro y mantenimiento de los equipos sanitarios, que se distribuirán entre las diez paradas del recorrido y los talleres y cocheras de Vaciacostales. Según las estimaciones autonómicas, podrán dar cobertura a más de 45.000 vecinos que residen a menos de 500 metros de alguna estación.
Los dispositivos estarán señalizados y protegidos mediante vitrinas homologadas. El contrato incluye cuatro años de mantenimiento, con revisiones y sustitución de materiales defectuosos.
La empresa adjudicataria dispondrá de un mes desde la firma para instalar los equipos e impartir formación a conductores, vigilantes y personal de atención al cliente. Ante una parada cardiorrespiratoria, el protocolo establece avisar al 061 y comunicar la incidencia al puesto de control del tranvía.
PROTECCIÓN DE LAS CATENARIAS
Por otra parte, operarios de FCC realizan trabajos de poda en el Paseo de la Estación, donde las ramas de algunos árboles se aproximan a las líneas eléctricas o dificultan la visibilidad de las cámaras de seguridad. La intervención contempla también la tala de un falso plátano con daños estructurales en el tronco.
El concejal de Medio Ambiente, José María Cano, ha explicado que una revisión previa del arbolado permitió determinar las actuaciones necesarias. En su planificación participan Medio Ambiente, la empresa del Sistema Tranviario, FCC y la Policía Local.
El Ayuntamiento considera necesario mantener revisiones periódicas para controlar el crecimiento de los árboles y evitar nuevas interferencias.
Las actuaciones afectan a una infraestructura de 4,7 kilómetros, diez paradas y cinco vehículos, que no presta servicio comercial desde 2011. Mientras la poda ya está en ejecución y los desfibriladores esperan su adjudicación, la fecha de apertura al público continúa sin concretarse.
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