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La provincia afronta agosto con los embalses en su mejor situación desde 2014

Por Esperanza Calzado - | Actualizado:
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La provincia afronta agosto con los embalses en su mejor situación desde 2014
Vista aérea del embalse del Giribaile. Foto: CHG.

Cuatro olas de calor han reducido las reservas casi nueve puntos desde el inicio del verano, pero la provincia mantiene cerca del 78% del agua embalsada

Agosto siempre ha sido una prueba de resistencia para los embalses jiennenses. Es el mes en el que las altas temperaturas disparan la evaporación, aumenta el consumo de agua y el regadío alcanza uno de sus momentos de mayor demanda. Este año, además, la provincia llega al ecuador del verano después de haber soportado ya cuatro olas de calor, con numerosos días por encima de los 40 grados y un horizonte meteorológico que no invita al optimismo. Sin embargo, la fotografía que dejan los pantanos dista mucho de la que ofrecían hace apenas tres años.

Jaén encara el mes más exigente del calendario hidrológico con 1.840,3 hectómetros cúbicos almacenados, el 77,93% de su capacidad total. Es una cifra ligeramente superior a la media de la cuenca del Guadalquivir, situada en el 77,68%, y que obliga a remontarse hasta el verano de 2014 para encontrar una situación comparable. Entonces, los embalses de la provincia acumulaban 1.825 hectómetros cúbicos, equivalentes al 79,53% de su capacidad.

La comparación adquiere aún más relevancia si se observa el camino recorrido durante la última década. Los veranos de 2022 y 2023 dejaron imágenes de sequía. El 30 de julio de 2023, el Tranco apenas almacenaba el 24,75% de su capacidad; Guadalmena, el 21,08%; Giribaile, el 16,98%; y Jándula, el 22,51%. Un año antes, en pleno episodio de sequía prolongada, las cifras tampoco invitaban al optimismo: Tranco estaba al 30,08%; Guadalmena, al 21,07%; Giribaile, al 14,50%; Rumblar, al 14,54%; y Jándula apenas superaba el 20%.

Hoy la imagen es completamente distinta. Guadalmena almacena el 87,31% de su capacidad; Quiebrajano alcanza el 88,70%; el Tranco de Beas se sitúa en el 82,64%; Giribaile, en el 79,57%; Fernandina, en el 79,78%; Jándula conserva el 73,12%; Rumblar, el 67,31%; y Siles permanece completamente lleno, incluso ligeramente por encima de su capacidad teórica, con un 100,43%. 

Eso no significa que el calor esté pasando de largo. El verano ya ha dejado huella en las reservas. Desde el 21 de junio, cuando comenzó oficialmente la estación, los embalses jiennenses han pasado de almacenar el 86,70% de su capacidad al 77,93%, una reducción de 8,77 puntos porcentuales en apenas 38 días. La pérdida resulta lógica para esta época del año, aunque el punto de partida era tan elevado que la provincia mantiene todavía unos niveles muy superiores a los habituales durante los veranos de la reciente sequía.

No todos los embalses responden igual a ese esfuerzo. Guadalén es el que más agua ha perdido desde el inicio del verano, al pasar del 76,96% al 55,81% de su capacidad. También destacan los descensos registrados en Jándula, con casi catorce puntos menos, y en La Bolera, que ha cedido más de diez puntos porcentuales. En el extremo contrario, Siles continúa completamente lleno y Quiebrajano o Guadalmena siguen muy cerca del 90%.

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