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"La música cofrade significa la vida para mí"

Por Marcos Javier Quirante -
"La música cofrade significa la vida para mí"
El músico Juan Carlos García. Foto: Cedida.

Juan Campos García, compositor y director musical de la Agrupación Musical La Borriquilla de La Carolina, va con su verdad por delante: "En mis mejores momentos ha estado la música cofrade. En mis peores momentos, también".

El sabioteño, que cuenta con una dilatada experiencia musical, formando parte de bandas de gran prestigio, aborda cómo empezó su afición por este mundo, sus primeros pasos en el mundo de la composición y su vínculo con 'La Borriquilla'.

—¿Cómo fueron tus primeros pasos como director musical?

—Todo vino de la mano de la persona que descubrió mi verdadera vocación por la música, quien fuera mi maestro, don Sebastián Quirós Torres. Él ejercía como director musical en la banda de cornetas y tambores Santísimo Cristo de la Expiración de Sabiote y fue de su mano de quien aprendí los conceptos necesarios para, por aquel entonces, poder dirigir una banda con unos cánones mínimamente establecidos. También fue fundamental el apoyo de todos y cada uno de los miembros de la banda, que depositaron su confianza en mi forma de hacer las cosas. Así fue como comencé dirigiendo la sección juvenil de dicha formación.

—¿Podrías explicar parte del proceso que sigues al componer marchas?

—Para componer necesito primero un motivo, algo que me impulse a decir: “necesito sacar esta melodía de mi cabeza”. No puedo componer sin más. Hay ocasiones en las que, por ejemplo, estoy trabajando o viendo la televisión y, de repente, me viene una melodía. Si considero que puede convertirse en música cofrade, rápidamente la anoto en el ordenador o la grabo con el móvil tarareándola. Después, se trata de plasmarla en el pentagrama y darle forma según lo que quiera transmitir. Evidentemente, no es lo mismo componer para un Santo Sepulcro que para un Nazareno o un Resucitado.

—¿Tienes algún compositor que sea tu referente o alguien en quien inspirarte?

—Es muy difícil quedarme con uno solo, pero sí es cierto que las composiciones de Juan Manuel Fernández Carranza me sirvieron durante mucho tiempo como inspiración y aprendizaje. Ese estilo de marcha “romántico”, por llamarlo de algún modo, siempre me ha llamado mucho la atención. Para mí ha sido y será un autor de referencia. No obstante, con la evolución de la música cofrade, he tenido que buscar nuevas formas de inspiración en autores como Manuel Jesús Guerrero, Ignacio García, Pedro M. Pacheco o José Manuel Mena Hervás, entre otros, para adaptarme a lo que demandan las formaciones actuales.

—¿Qué opinas de la evolución de la música de Semana Santa? ¿Te convence ese estilo más cercano a la música clásica o prefieres los sones costaleros?

—Creo que todo está en constante evolución y la música cofrade no es una excepción. Cuando empecé a componer, para una banda de cornetas y tambores, se escribían unas siete voces en total. Hoy en día, solo en viento metal, una partitura puede alcanzar las catorce voces.

Me gustan ambas vertientes. Hay auténticas obras de arte tanto en el ámbito clásico como en el contemporáneo. Si tuviera que decantarme, elegiría el estilo clásico, porque una buena armonización adaptada a la instrumentación actual tiene poco que envidiar a la música más comercial. Aun así, valoro enormemente la técnica y la habilidad de los músicos actuales para interpretar obras más complejas.

—¿Puedes destacar tres de tus composiciones y señalar una virtud de cada una?
—Creo que el hecho de crear una obra con un significado concreto y lograr transmitirlo ya es una virtud presente en todas mis composiciones. No obstante, destacaría tres que me marcaron especialmente:

Azahares: me transporta a las noches de ensayo con mis compañeros de la Expiración de Sabiote.

Entre Costales: en ella logré plasmar la Estación de Penitencia del Viernes Santo con la Hermandad de la Expiración.

Madre Esperanza: narra el proceso vital de una madre, desde la decisión de tener un hijo hasta verlo crecer y valerse por sí mismo.

 El músico Juan Campos García. Foto: Cedida.
El músico Juan Campos García. Foto: Cedida.

—Llevas varios años en la dirección de la A.M. La Borriquilla de La Carolina. ¿Cómo fue dar ese paso?

—Todo comenzó hace algunos años, cuando Sebastián Ruiz contactó conmigo para pedirme alguna marcha para la banda. Fue entonces cuando adapté Traición en Getsemaní, que originalmente estaba escrita para banda de cornetas y tambores, a agrupación musical. A partir de ahí llegaron más arreglos y colaboraciones, hasta que, poco antes del concierto de Santa Cecilia de 2024, me propuso formar parte del proyecto del XLV aniversario. Desde entonces trabajo junto a la dirección musical de la banda.

—'La Borriquilla' celebró su XLV aniversario en 2025 y formas parte de ese proceso. ¿Has podido aportar algo especial?

—La verdad es que el aprendizaje está siendo mutuo. Estoy aprendiendo mucho de todos los componentes de la banda. Hay una gran calidad musical para la media de edad tan joven que tienen, lo cual es muy positivo. Considero que están preparados para afrontar incluso un proyecto discográfico.

—Conoces a Sebastián Ruiz y a Pedro Flores desde vuestra etapa en la BCT Rosario de Linares. ¿Es especial compartir dirección musical con ellos?

—Sinceramente, no imaginaba volver a coincidir con ellos. Con Sebastián Ruiz ya compartí dirección en Rosario y, para mí, ambos son referentes en la corneta. Se aprende mucho de su criterio musical y de su capacidad para tomar decisiones acertadas en repertorio y arreglos, lo que los hace especialmente valiosos.

—¿Qué aspecto crees que tiene más margen de mejora en la formación?

—El local de ensayo. No depende directamente de la banda, pero influye mucho, tanto por la acústica como por las condiciones en invierno. Estoy convencido de que, con un espacio adecuado, el nivel de la formación mejoraría notablemente.

—¿Qué significa para ti la música cofrade?

—En dos palabras: la vida. Ha estado presente en mis mejores momentos y también en los más difíciles. Me ha dado amistades, alegrías y también algunas tristezas. En definitiva, es parte de lo que soy.

 El músico Juan Carlos García. Foto: Cedida.
El músico Juan Carlos García. Foto: Cedida.

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