"A veces todos somos Pigmalión, y otras veces somos Galatea"

Fue prejubilarse y Felipe Erena Damas (Torredonjimeno, 1960) tuvo claro cuál iba a ser su principal actividad en la nueva etapa: la pintura. Un arte al que ha dedicado toda su vida pero que tuvo que compatibilizar con el trabajo. Año y pico después de su última exposición en la capital jiennense, el pintor vuelve con una nueva exposición, que se puede visitar en la sala Moneo hasta el próximo 27 de marzo.
—Galateas en metamorfosis... ¿Qué trae en sus alforjas, Felipe, para compartirlo con las visitas?
—Es una serie de diecinueve obras, basada en la historia de Pigmalión y Galatea. He tratado de hacer una metáfora sobre la ilusión y la perfección del peligro de amar con una proyección en lugar de con una persona real. El objetivo, lo que he pretendido transmitir, es llevar la idea de Galatea y Pigmalión a la vida real.
—¿Cómo desarrolla ese ambicioso tránsito, señor Erena?
—Todos pretendemos, en un momento dado, ser Pigmalión, puesto que consciente o subsconcientemente siempre pretendemos que la otra persona se adapte a nuestros ideales. Todos somos Pigmalión a veces, tanto en pareja como entre amigos, y entendemos que la persona que tenemos enfrente sea como nosotros queramos, y nos pasa también con los hijos, ¡cuántas veces pretendemos que sean lo que nosotros no hemos sido! Es esa sinopsis, esa paradoja de querer transformar al otro. ¡Incluso llegamos a ser Galatea, en algún momento determinado!
—¿También Galatea?
—En el momento en que pretendemos cambiar al que tenemos enfrente, a nosotros también pretenden cambiarnos. Eso es lo que he pretendido plasmar en esta serie: lo que se siente ante un cambio, sobre todo cuando es un cambio que nosotros pedimos. ¿Cómo asumimos ese cambio en nuestra vida?
—Vuelve al símbolo en esta exposición...
—He tratado de plasmar sentimientos y sensaciones que Galatea siente en el momento de la metamorfosis, justo en el momento de su transformación.
—Y otra vez la figura humana, especialmente la femenina, que usted mismo ha confesado en anteriores entrevistas que le parece el "summun de la creación".
—Son figuras femeninas, desnudos o rostros, y en todas la piel aparece agrieteada (porque está en el momento de la metamorfosis, del cambio de piedra a humana). Cada obra tiene un título, Porcelana fina, ¿Qué me está pasando?, Exuberante y frágil, ¿Soy yo?...
—¿Se mantiene igualmente en su apuesta por sus técnicas y soportes de siempre, o ha aprovechado para dar un salto mortal al respecto?
—Óleo sobre lienzo.
—¿Y en los formatos? ¿Obras colosales o recogiditas?
—Hay un formato de 100x70, otro de 120x50 y solo un cuadro, que sirve de cabecera de cartel, de 2x1 metros.
—Dicho todo esto, Felipe: ¿cómo se le ocurrió esta exposición, tirar de mitología, apostar por la reflexión?
—La idea nace a partir de una primera obra, Porcelana fina, que realicé para regalársela a mi hija, que se había comprado un piso nuevo y me pidió un cuadro. A partir de ahí surge la idea de las Galateas y desarrollo esas diecinueve obras.
—Una muestra, por cierto, que cuenta con la implicación de diversas entidades artísticas...
—Por ejemplo Arteduca, que ya ha celebrado varios congresos y que los días 14 y 15 de marzo celebrará, on-line, el primer Congreso de las Naciones, de ámbito nacional. Cuando le hablé a su presidente de la serie Galateas y la vio, se quedó impresionado, le encantó y las Galateas se convierten en la columna vertebral de ese congreso; y sí, hay varias asociaciones que apoyan esta serie, como el Círculo de Artistas Visuales de España, UniArte...
—Una serie que (confírmelo usted mismo, por favor) ha nacido con vocación viajera. ¡Vamos, que cruzará el Charco en nada y menos!
—Me la han pedido en Estados Unidos, sí, para Miami; pero yo tenía ilusión de presentarla en Jaén antes. ¡Y eso que había expuesto ya en una sala del Ayuntamiento hace poco!
—¿Qué quiere decir, señor Erena?
—Que, según me dijeron desde el Ayuntamiento, un artista que expone en una de sus salas tiene que exponer tres años para volver a hacerlo, a no ser que sea el propio Ayuntamiento quien lo reclame. Y eso es lo que ha pasado en este caso, que me la ha pedido el Ayuntamiento de Jaén para exponerla aquí.
—Y en cuanto los descuelgue de la Moneo, a Miami se ha dicho.
—A Miami, sí.
—Antes de eso, de descolgar la exposición y tirar para allá, la muestra ofrece también la posibilidad de dialogar con el pintor, a través de esos encuentros con autor que ha previsto mientras se pueda visitar. ¿Son citas concertadas, o cualquiera que acuda a la sala un viernes puede inquirirle, preguntarle?
—Hay asociaciones que se han interesado, pero no hace falta concertarlo. Ya hay colegios interesados, particulares... Todos los viernes de seis a ocho de la tarde estaré allí, para esos encuentros.
—Hablando de hablar directamente con usted, ¿por qué cree Felipe Erena que nadie debe perderse Galateas en metamorfosis?
—Porque creo que es trascendental, creo que he conseguido que esa serie de cuadros transmita mucho.

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