Fabiola Garcerá crea en Jaén una red pionera de apoyo a mujeres migrantes

El proyecto Cimujer articula servicios que van desde asesoramiento administrativo hasta atención profesional en situaciones de vulnerabilidad
Fabiola Garcerá Arango (Cali, Colombia, 1971) reside desde hace tres años en Jaén, donde ha puesto en marcha una red de acompañamiento destinada a mujeres migrantes que llegan a la provincia. La iniciativa, denominada Cimujer, ofrece apoyo a través de plataformas digitales y presta orientación en ámbitos que abarcan desde trámites administrativos hasta asistencia profesional en casos de especial vulnerabilidad, como situaciones de maltrato o acoso laboral.
“Sea cual sea la petición que tengan, encuentran una voz que las escucha y reciben orientación dentro de la comunidad, que actualmente cuenta con unas 200 personas”, explica Garcerá.
El proyecto contó en sus inicios con el respaldo de la Universidad de Jaén y del colectivo de voluntarios sénior Secot. Desde su creación, ha prestado apoyo a unas 400 mujeres con la colaboración de dos abogados. Entre las gestiones habituales figuran trámites en Extranjería, ayuda para elaborar un currículum o el contacto con distintas organizaciones.
La dinámica del grupo fomenta que sean las propias integrantes quienes asuman responsabilidades de coordinación. “Ahora hay tres mujeres al frente. Buscamos consolidar una comunidad basada en la autoayuda”, señala.
INFORMACIÓN VERIFICADA Y ACCESO CONTROLADO
Cimujer fundamenta su labor en el uso de fuentes oficiales, de modo que las usuarias dispongan de información contrastada. Para integrarse en el grupo de mensajería instantánea es necesario registrar un número de teléfono que acredite la residencia en España.
Según detalla Garcerá, los perfiles de las participantes son diversos y abarcan edades comprendidas entre los 20 y los 60 años, con distintos niveles formativos. También destaca el interés de muchas de ellas por emprender proyectos propios, un ámbito para el que la red ofrece orientación específica.
Además de coordinar la iniciativa, Garcerá es terapeuta emocional con posgrado en Psicología Positiva. Ofrece atención directa o deriva a otras profesionales, especialmente en aquellos casos en los que las interesadas no pueden asumir el coste del servicio. “La salud mental y el acompañamiento emocional pueden resultar inaccesibles para muchas personas”, apunta. Garcerá subraya, asimismo, la buena acogida que ha tenido el proyecto en la ciudad.
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