Arjonilla vive sus días grandes de San Roque

La tirada de chuches desde el campanario, la Aurora, la Diana Floreada o el tradicional ponche conviven con actividades para todas las edades
A las doce en punto del mediodía del viernes, decenas de personas miraban hacia el campanario de la Iglesia en la Plaza de la Encarnación. Chuches y globos volvían a caer sobre pequeños y mayores y Arjonilla daba así la bienvenida a sus fiestas de San Roque. Una tradición que marca cada año el comienzo de unos días en los que el municipio cambia su rutina y lleva buena parte de la vida a la calle.
Desde entonces se han sucedido algunas de las citas que forman parte de la memoria festiva de Arjonilla. La tradicional Aurora volvió a recorrer las calles del pueblo, mientras que este domingo 16 de agosto la música se convirtió en despertador con la Diana Floreada.
Desde primera hora, la Banda recorrió el municipio acompañada por el característico «jaleo fino». Vecinos y visitantes salieron a recibir a la comitiva en una mañana que anticipaba otra de las citas señaladas del domingo: la tradicional recepción del Ayuntamiento.
El ponche volvió a reunir a los arjonilleros en torno a una jornada de convivencia que también guarda espacio para la solidaridad. La Carpa Solidaria destina íntegramente a la Asociación AFA (Alzheimer) el euro de donativo de cada cuenco para degustar el potaje.
Pero San Roque no vive únicamente de las tradiciones. La programación ha buscado alternativas para distintas edades y una de las más refrescantes tuvo como escenario la Piscina Municipal. Un parque acuático flotante convirtió las instalaciones en zona de juegos para jóvenes y adultos, con música, animación y la tradicional fiesta de la espuma.
Los niños también tuvieron su particular cita con los encierros infantiles en el Recinto Ferial. Vestidos de blanco y con pañuelo, participaron en un recorrido lúdico acompañados por monitores y sus familias.
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