
"San Juan tiene un potencial increíble con sus patios, cuevas y leyendas"
Graciela Robles Gómez es miembro de la junta directiva de 'Torre del Concejo' (San Juan) y se ha convertido en una figura clave para que vecinos y visitantes conozcan mejor el barrio. Entró en la asociación en tiempos de pandemia y ya es una referencia en el movimiento vecinal. Basta dar una vuelta con ella por el conjunto histórico para comprobar que, prácticamente, todo el mundo la reconoce o la saluda por la calle.
Robles abre a Lacontradejaén las puertas de la sede acompañada por María de los Ángeles Barranco, quien fue presidenta del colectivo. Si bien hay problemas que persisten, Robles está convencida del potencial de la zona y lo demuestra implicándose en pequeños proyectos que pueden desembocar en una gran transformación del barrio.
—¿Cómo llegó a la asociación Torre del Concejo?
—Conocí a uno de los socios y me dijo que había una asociación en San Juan. Me animó a ser socia y le dije que sí.
—Cuénteme en qué consiste su labor.
—Soy parte de la junta directiva y llevo la Vocalía de Cultura y Patrimonio. Llevamos ya tres años con la ruta 'Descubriendo San Juan'. Es una visita con grupos de personas, desde escolares hasta asociaciones de barrios y colectivos variados, así como grupos libres. Está guiada por Kevin Izquierdo, de Cláritas Turismo.
—¿Y qué tal va?
—Es curioso que muchos de los vecinos del propio barrio no conocen rincones, callejones o leyendas.
—¿En qué más proyectos andan?
—Desde mi perspectiva en Cultura, estamos colaborando con el Vicerrectorado de la Universidad de Jaén y participamos con visitas guiadas en La Noche en Blanco. Estamos interesados en diferentes microproyectos. Uno de ellos consiste en descubrir los diferentes patios de San Juan y del casco histórico. Muchos desaparecieron por derrumbes o por la irrupción de nuevos edificios.
Queremos contactar con los vecinos para que nos permitan acceder a los patios. Hemos ido con doctores en Historia para que aprecien la antigüedad de los patios a partir de elementos arquitectónicos.

—Interesante.
—Sí, pero es difícil, porque el vecino al final tiene que compartir su intimidad. Es una labor de gota a gota. Las sensaciones de los historiadores son buenas y lo han comprobado en los casos de quienes ya nos han dejado pasar. Habrá un libro sobre los patios de Jaén. No tenemos que desmerecer los nuestros. Ya llevamos catalogados cerca de cincuenta por toda Jaén.
—¿Han contactado con alguna administración?
—Sí, con la Junta. Fue con motivo de unas jornadas que se celebraron en octubre del año pasado a través de José Antonio Beltrán, doctor en Historia. Además, colaboró la UJA. Hubo tal interés que antes de difundirse el cartel anunciador ya estaba todo ocupado. Los miembros de la junta nos quedamos sin sitio. Queremos que se repita la visita con motivo de La Noche en Blanco tanto en patios públicos como particulares.
—Trabajan en otros proyectos.
—Sí, también estamos con uno vinculado a las cuevas de Jaén. Como dijo el catedrático de Historia Medieval Juan Carlos Castillo, Jaén es una ciudad horadada. Está llena de cuevas, pasadizos y bodegas. Siempre ha habido historias de amantes que iban de una casa a otra por debajo de tierra o de militares que se escondían y aparecían por otro lado. Estamos yendo ya de casa en casa, pero este proyecto está en gestación.
—Todo este trabajo tiene como finalidad que el turismo sea un revulsivo para el barrio, ¿no?
—El objetivo es darlo a conocer tanto a los vecinos como a los visitantes. Hay gente del barrio que conoce Martínez Molina o Almendro Aguilar, pero ignora las calles empinadas o laberínticas de San Juan. Cuando vamos a otras ciudades como Granada y visitamos el Albaicín, alabamos esas calles, pero en Jaén hay la misma belleza o más. La calle Alegría, por ejemplo, es un tesoro.
—Falta inversión.
—Necesitamos más apoyo de las administraciones para explotarlo turísticamente. Nosotros podemos colaborar en cuestiones como la difusión, pero arreglar calles o habilitar plazas de aparcamiento no es nuestra competencia. Hay solares llenos de maleza, algunos municipales, que podrían cumplir esa demanda. Es un gran problema del barrio y de Jaén. Si se limpian los solares, de golpe cumples varios objetivos: eliminas suciedad, reduces el riesgo de incendio y tienes aparcamientos.
—¿Qué más demandas tienen?
—Que se aumente el número de autobuses. Que en vez de una línea haya muchas más que conecten San Juan con diferentes barrios, que vayan a Santa Isabel, La Glorieta, El Tomillo o la Universidad, y que haya más frecuencia.
—Lo piden todas las asociaciones vecinales y la federación OCO.
—Sí. Y también hay que concienciar a los vecinos sobre las casas, que no son viejas, sino antiguas. Hay que hacer todo lo posible por conservar y mantener la armonía del entorno. Debajo de nuestros pies hay una gran riqueza. Y tenemos un proyecto entre las calles Alegría, Vicario y antigua Santa Cruz. Hace muchos años se derrumbaron las casas, se cerró la calle, lógicamente, y ahora es un reducto de escombros.
Desde 'Torre del Concejo' proponemos limpiar la zona y, como está en un gran desnivel, hacer jardines para disfrutarlo, de manera que Jaén sea de nuevo una ciudad verde y de vergeles, para que la gente pasee o tome el sol. Hay calles que están en estado lamentable, más aún tras las lluvias, con vecinos que no pueden ni salir de casa (enlace). La gente está decepcionada y aburrida, porque cree que se le está tomando el pelo.

"NECESITAMOS A LÍDERES VECINALES COMO MARTÍN PAREDES Y FRANCISCO JESÚS ZUHEROS"
—¿Qué tal ve a Martín Paredes como presidente de 'Torre del Concejo'?
—Como miembro de su junta, ¿qué puedo decir? Estoy aquí por él. Es una persona muy abierta, conoce a mucha gente y me parece la persona adecuada para ser presidente. Además, es educado, que es un valor que se está perdiendo en el siglo XXI. Tiene conocimientos jurídicos y contactos para solucionar problemas que atañen a las personas. Además, colaboramos con colectivos como Entre Puentes, que hacen una gran labor social. Y la cultura salva el mundo. Con la forma de dar a conocer el barrio, también reivindicamos lo que haga falta. No se puede estar orgulloso de un sitio si no lo conoces.
—¿Es difícil atraer a la gente joven? Estoy pensando en perfiles como el presidente de OCO, Francisco Jesús Zuheros.
—Sí, también soy miembro de la junta directiva de la federación. Desgraciadamente, no hay muchos jóvenes tan implicados y preocupados como él. La mayoría miramos hacia nuestras carencias y solo pedimos en primera persona. No abundan personas como Martín Paredes o Francisco Jesús Zuheros. Y luego está el relevo generacional, más difícil con la caída de la natalidad. Si somos pocos y la mayoría es de inclinación individualista, todo se complica. Por eso perfiles como los que hemos mencionado se cuentan con los dedos de la mano.

—Por otro lado, uno percibe que hay muchas ganas de hacer cosas, sobre todo en la cultura: libros, exposiciones, conciertos, deporte. La gente es más activa de lo que parece.
—Porque ahora hay muchos medios para visibilizar el trabajo de la gente. Juan Barbero, quien murió el año pasado, era un artesano que talló todos los monumentos de Jaén, pero en su generación no había redes sociales. Ahora los ciudadanos podemos informarnos y dar a conocer lo que hacemos. La cultura es más accesible que antes. Antes, a menos que fueras amiguísimo del periodista, no salías en ningún lado. Ahora también hay posibilidades estupendas de formación a través de internet. Todo es más fácil y sencillo.
—Los últimos datos oficiales señalan a Jaén como la capital más valorada por los turistas. Entonces, todo lo que hablamos antes va a buen puerto.
—El turismo es la gran pata de la economía en siete de las ocho provincias andaluzas. Afortunada o desgraciadamente, es lo que da de comer a Andalucía y a España. La excepción es Jaén, que siempre ha dependido del olivar. Ahora compruebas que, gracias al impulso de la Universidad de Jaén, hay investigaciones que sirven para explotar turísticamente la provincia, como lo de Ben Saprut.
Nos damos cuenta por fin de que el turismo le da vida a la ciudad y aquí no hay problema con la gentrificación. Necesitamos que el centro histórico sea atractivo para empresarios y artistas. Y hacen falta facilidades desde las administraciones en lugar de impedimentos. Que se premian a los jóvenes que quieren emprender.

Fotos y vídeo: Fran Cano.
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