El temporal en cifras: Jaén se empapa en días con lluvias propias de meses enteros

Las lluvias de febrero concentran en una sola semana volúmenes propios de todo un trimestre y explican los desembalses y las alertas activas
Para hacerse una idea clara de lo que ha ocurrido en Jaén en los últimos días basta con una comparación: en solo una semana ha llovido lo que normalmente se reparte en varios meses. No se trata de un episodio sin precedentes —el recuerdo de 2010 y 2011 sigue siendo el referente—, pero sí de una concentración de agua muy poco habitual, tanto por cantidad como por rapidez.
La media provincial lo refleja con nitidez. Entre el 1 y el 8 de febrero, Jaén ha acumulado, de media, 138,6 litros por metro cuadrado, una cifra equivalente a la lluvia de todo un trimestre completo. Y eso sin haber llegado aún a la mitad del mes. Los embalses están al 73% de su capacidad, 40 puntos más que hace un mes y seis de ellos se encuentran al cien por cien. Guadalén y Jándula, desembalsando incluso.
Hay zonas donde el impacto ha sido mucho mayor. En el entorno del Quiebrajano, los registros alcanzan los 1.027 litros por metro cuadrado en lo que va de año hidrológico, iniciado el 1 de octubre. Es decir, en poco más de cuatro meses ha llovido el equivalente a dos años normales en la provincia, una proporción que ayuda a entender la presión actual sobre embalses y cauces.
El episodio no ha sido local ni puntual. Todas las comarcas han superado los 100 litros en la última semana, con acumulados superiores a los 200 litros en puntos de sierra como Cazorla, El Tranco o Los Villares. Esta distribución generalizada explica por qué la respuesta del sistema hidráulico ha sido simultánea en toda la provincia.
Las consecuencias se aprecian con claridad en los embalses. El Tranco de Beas, el mayor de Jaén, ha ganado casi 140 hectómetros cúbicos en apenas un mes, un volumen comparable al consumo urbano de varios años. Otros pantanos han alcanzado directamente el límite de seguridad.
A fecha 8 de febrero, seis embalses de la provincia están al 100% o por encima de su capacidad, entre ellos Guadalén y Jándula, que llevan todo el fin de semana desembalsando de forma continuada. En estos casos, la entrada de agua ha sido tan intensa que ni siquiera liberando grandes caudales se ha logrado aliviar la presión, con aportaciones constantes desde cabecera y suelos completamente saturados.
El exceso de agua se traslada también a los ríos. Este domingo por la tarde, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir mantenía el nivel rojo, el máximo umbral de alerta, en el Guadalimar a su paso por Linares y en el Guadalquivir en Mengíbar y Marmolejo, donde los caudales siguen siendo muy elevados.
Hay comparaciones que ayudan a dimensionar el episodio sin caer en exageraciones. En algunos puntos ha llovido en una semana más que durante todo el otoño pasado, y en otros, lo recogido en febrero iguala la precipitación de inviernos completos marcados por la sequía. No es un récord histórico, pero sí un episodio de enorme impacto por su concentración en el tiempo.
Con más del 80% de la lluvia media anual ya recogida cuando aún queda gran parte del año hidrológico por delante, y con una nueva semana pasada por agua en el horizonte, Jaén entra ahora en una fase distinta: la de gestionar el exceso, vigilar embalses y cauces y asumir que este invierno ya ha corregido de forma radical el déficit hídrico acumulado.
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