Cerrar Buscador

Guardianes invisibles del agua que se preparan para el otoño

Por Esperanza Calzado -
Compartir en X @Esperanza44
Guardianes invisibles del agua que se preparan para el otoño
Recogida de residuos. Foto: Aqualia.

Desde enero hasta agosto se han limpiado 4.000 imbornales, se han retirado más de un millón de litros de residuos y se han invertido 2.000 horas de trabajo

Bajo las calles de Jaén, un ejército silencioso se prepara para la llegada del otoño. No son personas ni máquinas futuristas, sino imbornales, rejillas que, aunque pasen desapercibidas en la vida diaria, cobran protagonismo cada vez que las nubes descargan con fuerza. El Ayuntamiento, en colaboración con la empresa Aqualia, ha intensificado en los últimos meses la limpieza de estos puntos clave para evitar inundaciones y asegurar que el agua fluya sin obstáculos hacia las depuradoras.

Desde enero hasta agosto, ya se han limpiado 4.000 imbornales y la meta es llegar a los 8.000 antes de que acabe el año. Para lograrlo, dos equipos de Aqualia han invertido más de 2.000 horas de trabajo y han retirado más de un millón de litros de residuos del sistema de alcantarillado. La operación se centra especialmente en los puntos más conflictivos, que incluso deben revisarse varias veces al año para mantenerlos despejados.

El objetivo son las toallitas húmedas. Aunque algunos envases aseguren que son “biodegradables”, la realidad es que no se deshacen en el agua y terminan formando grandes atascos dentro de las tuberías. Este problema no es exclusivo de Jaén. A nivel nacional, la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas calcula que estas toallitas aumentan entre 4 y 6 euros por persona al año los costes de mantenimiento y depuración. En Europa, el gasto que generan alcanza entre 500 y 1.000 millones de euros cada año.

La limpieza de los imbornales se realiza manualmente. Los operarios extraen los residuos, los trasladan a un vertedero y, para garantizar que no quede ningún tapón, insertan agua a presión en las conducciones. El objetivo es que, cuando lleguen las lluvias, el agua pueda evacuar con rapidez. No obstante, el Ayuntamiento y Aqualia recuerdan que, si la tormenta es muy intensa, ningún sistema de alcantarillado puede absorber todo el agua de golpe, por lo que es normal que tarde un tiempo en desaparecer por completo.

Los responsables insisten en que la colaboración ciudadana es fundamental. Solo deberían ir al inodoro pipí, popó y papel higiénico: es la llamada regla de las “3 Ps”. Evitar arrojar toallitas, colillas, restos de obra o cualquier otro residuo a las alcantarillas es clave para que, cuando las nubes se abran, el agua encuentre siempre un camino libre hacia su destino.

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK