La Parra, 60 años sin la posada más antigua de Jaén

El centenario mesón, cuyo interior inmortalizó el pintor Rodríguez de la Torre en uno de sus más célebres obras, cerró sus puertas en 1965
Ahora son el Montana y La Barra los locales hosteleros que la pueblan, aunque hubo un tiempo (siglos, pero siglos...) en que el actual primer tramo de Cerón le debía tanto a la Posada de la Parra que hasta le pusieron su nombre.
Sí, quienes transitan hoy día entre las antiguas calles de los Pasteleros y la Plaza de la Audiencia lo hacen por el mismo lugar por la que antaño fue esquina de la cárcel que el condestable mandó ubicar en las torres de la puerta de Santa María; por donde a la sazón caminaron peregrinos del Santo Rostro, viajeros sedientos de alcoba, tratantes de ganado y gentes devotas que encontraban en aquel viejo mesón el mejor de los aposentos posibles en la capital del Santo Reino durante la Feria de San Lucas, la Semana Santa o el resto del año.
Ya en activo (nada menos) en el siglo XV, viene a colación evocar esta posada, primero, porque se cumplen en 2025 sesenta años desde que cerró sus rústicas puertas para los restos y, segundo, porque en estos días de olor a incienso La Parra actuaba como una auténtica 'fortaleza Antonia' en modo jaenero.
"Desde allí todas las tardes de Semana Santa los romanos salían con sus 'briosos corceles' [entiéndase la guasa] para las distintas iglesias desde donde hacía estación la cofradía que correspondía a cada día", recuerda el añorado Luis Escalona Cobo en sus Curiosidades, anécdotas, vivencias y vocabulario cofrade giennense.
Local en propiedad del cabildo catedralicio varias centurias, que al final acabó regentado por un popular posadero, de nombre Cristóbal, se trataba de un considerable caserón jaenés de inspiración puramente castellana, con su típico y hermoso patio al que asomaban, cotidianamente, la briega de los más madrugadores y el silencio de los trasnochadores.
Denominada finalmente como su comercial apéndice ceroniano, de ella no sobrevive en la actualidad más que un vaguísimo recuerdo. Eso sí, si quieren saber cómo fue, un paseo por el Museo Provincial de Jaén lo pone en bandeja con dejar caer los ojos sobre el cuadro de Pedro Rodríguez de la Torre ¿Alcanzará?
Una encantadora escena de género que tiene como escenario, precisamente, el 'hall' de tan ensolerado 'hotel'. Un artístico viaje en el tiempo.
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