La "casa de las togas" cumple sus primeras siete décadas

El palacio de Justicia de Jaén abrió sus puertas en el mes de noviembre de 1956, tras más de un lustro de obras proyectadas por el arquitecto José María Rodríguez
Setenta años viendo entrar y salir togas. Eso es lo que cumple, en 2026, el edificio de la jaenera calle Arquitecto Berges que, desde 1956, pone marco a la administración de justicia en el Santo Reino.
Un palacio de mediados del XX salido del arquitectónico magín de José María Rodríguez Caro cuyas obras comenzaron en 1948 pero que no abrió sus puertas hasta ocho años después, una vez abonados los diez kilos (millones de pesetas, para quienes no han conocido más moneda que el euro) que costó este amplio predio ubicado en una de las vías urbanas de más postín, dedicada al ideólogo del célebre ensanche de finales de los locos años 20 en la capital jiennense.
Todo un alarde de equilibrio para un inmueble que si asoma su fachada principal ante el cuestón de Rey Alhamar (donde tuvo su chalé el alcalde Inocente Fe), desciende metros y metros para que su frente trasero (en la calle Carmelo Torres) contrarrestre con naturalidad un desnivel propio de Chongqing.
¡La de oraciones, silencios y suspiros que albergó, ha albergado, alberga y (por ahora) seguirá albergando la casa de la diosa de ojos vendados, hasta que la anunciada Ciudad de la Justicia de aquí tome carta de naturaleza!
Únete a nuestro boletín

