La Fuente Santa vuelve a brotar tras décadas en silencio

El histórico manantial de Villanueva del Arzobispo vinculado al Santuario de la Virgen de la Fuensanta mana de nuevo después de años sin hacerlo
La noticia ha corrido de boca en boca con la rapidez de las grandes alegrías: la Fuente Santa ha vuelto a brotar en Villanueva del Arzobispo después de décadas sin hacerlo. Un hecho extraordinario que ha sido constatado por la Junta de Gobierno de la Cofradía de la Virgen de la Fuensanta tras ser requerida por la Orden Trinitaria el pasado 26 de enero para inspeccionar el aljibe.
Acompañados por su representante, José Manuel López, los miembros de la cofradía pudieron comprobar cómo el agua volvía a abrirse paso con generosidad por la risca. Ha incrementado su caudal de manera progresiva durante estos días gracias también a las copiosas lluvias registradas en las últimas semanas. Lo que en un principio motivó labores de mantenimiento e impermeabilización del aljibe, al presentar una pequeña cantidad de agua, ha terminado por revelar un acontecimiento que muchos vecinos nunca habían llegado a presenciar.
La tradición sitúa el manantial bajo el altar mayor del Santuario de la Virgen de la Fuensanta, lugar donde, según la devoción popular, tuvo lugar el conocido milagro de la reina mora. Desde allí, el agua es canalizada hasta la construcción que todos conocen como Fuente Santa. Ya en el siglo XVI, el Padre Gracián dejó constancia escrita de este hecho al afirmar que «debaxo del altar mayor nace una fuente… porque con este agua han revivido muchos salud». En el siglo XVII, Alonso Escudero describía el lugar como «una balsa cuadrada cubierta por bóveda de mampostería», descripción que aún hoy encaja con la estructura del aljibe.
Durante generaciones, devotos de la Virgen de la Fuensanta han acudido a este enclave en busca de salud, consuelo y amparo. Ver ahora cómo el agua vuelve a llenar ese espacio, tras tantos años sin brotar, ha despertado una profunda emoción colectiva que trasciende lo meramente natural para convertirse en un símbolo de fe, memoria y continuidad histórica para el municipio y para el conjunto de Las Cuatro Villas.
La Fuente Santa vuelve a manar y, con ella, renace también una parte muy viva de la historia y la devoción de Villanueva del Arzobispo.

Únete a nuestro boletín

