La presa de Siles encara el tramo final de una espera de más de una década

Siete comunidades de regantes podrán acceder a concesiones de agua tras culminar la Confederación la valoración de las solicitudes
Más de una década después de su inauguración, la presa de Siles comienza a acercarse al objetivo para el que fue concebida. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha concluido la valoración de las solicitudes presentadas para acceder a la reserva de agua prevista en el Plan Hidrológico de la Demarcación, un procedimiento que permitirá a siete comunidades de regantes obtener concesiones administrativas para el uso de recursos destinados al riego.
La resolución supone un paso clave en el proceso de regularización de los regadíos vinculados a la infraestructura, una reivindicación histórica de agricultores y regantes de la Sierra de Segura que durante años han reclamado la puesta en marcha efectiva de los aprovechamientos asociados a la presa.
La CHG ha culminado así una compleja fase técnica que ha incluido la revisión de superficies, el análisis de cartografía, la eliminación de duplicidades y la comprobación de la documentación aportada por las entidades solicitantes. Tras este proceso, siete comunidades de regantes cumplen los requisitos exigidos en el pliego de bases, mientras que otras dos han quedado excluidas al no ajustarse a los criterios establecidos.
La superficie regable definida supera las 4.424 hectáreas y permitirá avanzar en la tramitación individualizada de las futuras concesiones. El organismo de cuenca deberá ahora continuar con los procedimientos administrativos necesarios para formalizar cada uno de los aprovechamientos.
La reserva hídrica contemplada asciende a 6,18 hectómetros cúbicos, una cantidad incluida en la planificación hidrológica para atender las necesidades de riego de una comarca donde el acceso al agua ha sido una de las principales demandas del sector agrario durante los últimos años.
La importancia de este avance va más allá de un mero trámite administrativo. La presa de Siles fue inaugurada en 2015 como una de las grandes infraestructuras hidráulicas de la provincia, pero durante años permaneció sin desarrollar plenamente las posibilidades para las que había sido proyectada. La ausencia de conducciones y las discrepancias entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía sobre la administración responsable de ejecutarlas retrasaron la puesta en marcha de los regadíos asociados al embalse.
Únete a nuestro boletín

