Lázaro Díaz y las oposiciones: una batalla tras otra por la inclusión

El alcalaíno, con una discapacidad reconocida del 89% por parálisis cerebral congénita, afronta sus cuartas oposiciones sin medidas de adaptación útiles
"Bueno, al menos esta vez podré salir al baño". Así, echándole el poco humor que admite la situación, valora Lázaro Díaz (Alcalá la Real, 1991) sus cuartas oposiciones consecutivas a Secundaria sin medidas inclusivas. Tiene una discapacidad reconocida del 89% por parálisis cerebral congénita y problemas de grafomotricidad que le impiden teclear rápido en el portátil. Lleva casi un lustro solicitando un asistente o una grabadora para la prueba escrita.
La lucha del alcalaíno no le resta ilusión, como demuestra desde su casa durante la visita de Lacontradejaén. El próximo 20 de junio estará en Granada para realizar el examen teórico de Administración de Empresas; esta vez no ha salido Economía, la especialidad elegida en años anteriores. "A pesar de que la normativa ya está actualizada y reconoce las medidas pertinentes para competir en igualdad con el resto de aspirantes, no se aplicarán este año en Andalucía ni en el resto del país, según me han notificado", expresa.
Le aguarda el día 20 una maratón que en anteriores convocatorias llegó a conmover a los representantes de los tribunales: nueve horas de examen con el portátil, en una planta baja y con la posibilidad de ir al baño tantas veces como necesite, siempre que no tenga contacto con el exterior. "No entiendo que una persona ciega pueda evaluarse en braille y en mi caso no tenga una adaptación igual de práctica", lamenta.
EL CASO SE REABRE CON EL DEFENSOR DEL PUEBLO ANDALUZ
El alcalaíno reconoce que la decepción es mayúscula, pero está dispuesto a llegar "donde haga falta". De hecho, está en contacto con especialistas en Derecho del Trabajo que lo están asesorando y médicos de la rama que lo están asesorando, a raíz de cursar su quinto master en prevención de riesgos laborales. "Competir como los demás es un derecho constitucional, igual que el derecho al trabajo, que también incluye a las personas con discapacidad".
Lázaro Díaz ha retomado el contacto por escrito que mantuvo en 2024 con el Defensor del Pueblo Andaluz para que reabra la queja que registró entonces. La respuesta lo ha desconcertado aún más: "Me dicen que tengo razón, pero al mismo tiempo se la dan a la Administración y argumentan que no tienen presupuesto para adaptar los puestos de trabajo a personas en mi situación".
El jiennense hizo también una prueba: presentó la solicitud para las bolsas extraordinarias de profesorado en la Comunidad de Madrid. Allí fue admitido y, cuando fue llamado para cubrir una interinidad, fue excluido alegando, precisamente, que el centro no estaba adaptado. "Llego a una conclusión muy clara: en Andalucía ni tampoco en España aún no hay centros educativos adaptados a mi situación y no les interesa que aprobemos las oposiciones", concluye.
Fotos y vídeo: Fran Cano.
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