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El día que 46 linces tuvieron que huir del fuego para salvar su vida

Por Esperanza Calzado - | Actualizado:
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El día que 46 linces tuvieron que huir del fuego para salvar su vida
El Infoca interviene en el Centro de Cría de Lince Ibérico de La Olivilla.

El incendio de Santa Elena obligó a abrir las puertas del centro de cría de La Olivilla y dejar que los ejemplares buscaran refugio en el monte

Mientras decenas de efectivos del Plan Infoca luchaban contra el incendio declarado el miércoles en Santa Elena, en el Centro de Cría de Lince Ibérico de La Olivilla se tomaba una de esas decisiones que solo se contemplan para situaciones extremas: abrir las puertas de los recintos y dejar en libertad a sus 46 animales.

No fue una improvisación ni una huida. Fue un protocolo diseñado para proteger a una de las especies más emblemáticas. Ante el riesgo de que el fuego alcanzara las instalaciones, la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad activó el plan de emergencia. Como la magnitud del incendio impedía capturar y trasladar rápidamente a los animales, se optó por liberar a los ejemplares para que buscaran refugio en el monte.

La escena ya tenía un precedente. En 2017, otro incendio obligó a aplicar el mismo protocolo en el centro de cría de El Acebuche, en Doñana. Entonces, la operación terminó con éxito y todos los linces regresaron a las instalaciones una vez pasado el peligro.

En Santa Elena, la historia parece repetirse. Tras una noche de intenso trabajo, el incendio quedó estabilizado y el nivel de emergencia descendió a situación operativa 0. Fue entonces cuando comenzó una segunda operación, mucho más silenciosa,que fue la de localizar a los animales para devolverlos a La Olivilla.

Hasta el momento, han encontrado a 42 de los 46 linces liberados, que serán trasladados de nuevo al centro en cuanto concluyan las tareas de captura, según confirman fuentes del gobierno autonómico a Europa Press. Los responsables del operativo confían en localizar en las próximas horas a los cuatro ejemplares que aún permanecen en libertad.

La buena noticia no termina ahí. El extraordinario despliegue del Plan Infoca y las medidas preventivas implantadas en La Olivilla, como el desbroce del entorno y la creación de un perímetro de seguridad, evitaron que el fuego alcanzara las instalaciones.

Inaugurado en 2007, el centro de cría de Santa Elena es una pieza clave en la recuperación del lince ibérico. Desde sus recintos han salido numerosos ejemplares destinados a reforzar las poblaciones de una especie que hace apenas dos décadas estuvo al borde de la extinción. Esta vez, la naturaleza les ofreció el mejor refugio posible: la libertad. Y ahora, poco a poco, vuelven a casa.
 
 
 

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