Un matrimonio fuerterreño en lo alto del podio contra el cáncer

La enfermedad de María Jesús Cano animó a Manuel Sánchez a motivarla con el atletismo y, a día de hoy, la pareja cuenta con un palmarés apabullante
Ella, María José Cano Angulo (Fuerte del Rey, 1956), tercera del mundo en cross, varias veces campeona de Andalucía y de España; él, Manuel Sánchez Almagro (Fuerte del Rey, 1953), campeón de Andalucía de 400 metros en pista, medalla de plata en 5.000 metros en pista, bronce en 3.000 en pista cubierta, bronce en 10.000 metros en ruta y este año, plata con 48.35 en los 10 kilometros en 10.000...
Es solo un resumen del apabullante palmarés de este matrimonio fuerterreño, tan enamorados mutuamente de ambos como del deporte, que además de su principal afición fue la tabla de salvación que los devolvió a la vida: a ella, en el peor momento de su salud y a él, como fiel compañero.
"Ella es la corredora en realidad, lo que pasa es que, desgraciadamente, hace tres años sufrió un tumor en el estómago, los psicólogos hablaron conmigo y me dijeron que la única manera de subirla y sacarla del pozo era con las cosas que le gustaban; que la animara. Empezamos y como yo siempre he corrido con ella y con mis hijos (pero sin competir), comencé con ella a correr", relata Manuel, coprotagonista de una historia de esas que conmueven pero de verdad.
Tres años en los que no solo han superado el trance, sino que, ya federados, han conseguido alcanzar los primeros puestos de todos los podios a los que se han asomado.
Componentes del Club Trops Nerja de Atletismo (para el que no tienen más que buenas palabras y mucha gratitud, lo mismo que hacia su entrenador, Paco Espejo), la pareja (afincada en Málaga desde hace décadas) ha reencontrado su sitio en el mundo de la mano de la práctica física.
Padres también de tres campeones (pero literalmente, no es retórica), el trabajo de Manuel los llevó, primero, a Zaragoza y luego a Barcelona, hace ya la tira de tiempo (en 1972), y aunque en su acento arrastra los dejes de todos los mapas que ha pisado, confiesa que son más fuerterreños que el cerro de la Horca. Vamos, que al paso que van, ya mismo tienen una calle en su pueblo!
"Jamás en la historia en España un matrimonio de más de 65 años había ganado en una sola tarde cinco medallas, tres de oro ella y yo, oro y plata", explica. Lo dicho, que no será por falta de méritos.
Lejos de su patria chica, de su querido Fuerte del Rey, confiesan que no lo olvidan nunca, pero nunca jamás. Y a estas alturas de la película, en lugar de recorrerse los hoteles de la costa con el Imserso, sudan la gota gorda en las numerosas competiciones a las que concurren, por toda España.
Tanto traqueteo, tanto hacer y deshacer mochilas les impide regresar a su cuna con la frecuencia que quisieran, pero eso de que la distancia es el olvido no se cumple en ellos. Y ahí están, llenando vitrinas y vitrinas de medallas y trofeos, embajadores de su pueblo jiennense, más frescos que dos lechugas:
"Jamás nadie en mi casa ha fumado y para comer, siempre agua, aunque sea con gambas y langostinos tenemos una vida saludable. Hay que beber agua y hacer deporte, para nosotros es un logro con los años que tenemos", recomienda Manuel, a quien, junto con su esposa, seguro que les espera un homenaje municipal ya mismo, lo que tarda en sonar un disparo (a pie de pista).
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