Media hora más para unas terrazas que cambian con el verano

La ampliación de media hora autorizada por el Ayuntamiento responde a una petición del sector hostelero y busca adaptar la actividad a las altas temperaturas
Las terrazas ya no funcionan igual que hace unos años. El calor ha cambiado la forma de ocupar las calles durante el verano y también los horarios en los que vecinos y visitantes salen a cenar o tomar algo. En una ciudad donde durante buena parte del día el termómetro condiciona la actividad al aire libre, la vida se desplaza cada vez más hacia la noche. Sobre esa realidad se apoya la decisión del Ayuntamiento de autorizar una ampliación de media hora en el horario de cierre de las terrazas hasta el próximo 30 de septiembre.
La medida permitirá que los veladores permanezcan abiertos hasta la 1.30 horas, atendiendo así una petición planteada por la patronal hostelera Hosturjaén. No se trata de una modificación de la Ordenanza Municipal de Veladores, sino de una autorización temporal que el propio Consistorio considera compatible con la normativa vigente y que se limita al periodo estival.
La concejal de Urbanismo, África Colomo, defiende que el cambio responde a una circunstancia que resulta evidente durante los meses de verano. Las altas temperaturas retrasan la ocupación de las terrazas y hacen que buena parte de la actividad hostelera se concentre cuando el calor empieza a remitir. A su juicio, ampliar el horario de funcionamiento permite compensar ese retraso sin alterar el equilibrio entre la actividad económica y el descanso vecinal.
Esa idea aparece reflejada también en el decreto municipal que autoriza la medida. El documento señala que las especiales condiciones climatológicas del verano provocan un desplazamiento natural de la actividad ciudadana hacia las últimas horas de la tarde y de la noche, una situación que aconseja adaptar temporalmente las condiciones de funcionamiento de las terrazas para compatibilizar el desarrollo de la actividad económica con el disfrute del espacio público.
La flexibilización no se limita al horario de cierre. El Ayuntamiento también ha aceptado otra de las peticiones planteadas por el sector: permitir el uso de mesas altas para consumo de pie hasta las 22.30 horas, coincidiendo con el tramo horario conocido como "tardeo". La autorización se concede sin modificar la superficie ocupada por cada establecimiento, el aforo autorizado ni las condiciones de accesibilidad.
Lo que no cambia es el resto de obligaciones que establece la ordenanza. El decreto deja claro que no podrán instalarse nuevos elementos, barras auxiliares, equipos de reproducción musical ni ningún otro elemento distinto de los expresamente autorizados. Una vez finalice el horario excepcional, las terrazas deberán ajustarse al régimen ordinario previsto en la normativa municipal.
En realidad, la decisión también sirve para comprobar hasta qué punto la nueva ordenanza está llamada a evolucionar con su aplicación. Cuando fue aprobada, el equipo de gobierno defendió que no sería un texto rígido, sino una herramienta abierta a introducir ajustes cuando la experiencia demostrara que eran necesarios. La ampliación del horario es el primer ejemplo de esa flexibilidad.
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