Las bailenenses manos solidarias de Mercedes Valdivia

Comprometida con la asociación de Alzheimer del municipio, acaba de donar unos juegos de croché para la estimulación cognitiva y psicomotriz
Si la generosidad de las personas se midiera por los comentarios laudatorios en las redes sociales, Mercedes Valdivia Erenas (Bailén, 1968) ya tendría una estatua o una calle a su nombre, en su pueblo.
Pero no, ni los 'me gusta' ni las palabras de gratitud que le dedican en el universo digital significan tanto para esta solidaria bailenense como "la satisfacción de haber hecho un bien", como ella misma explica a este periódico.
Comprometida con las causas donde hay que arrimar el hombro, hace años que la enfermedad de su suegra la acercó a AFA Bailén, en cuya directiva se ha batido el cobre hasta hace apenas un mes (dice que hay que "dar paso a gente nueva y con ideas nuevas") y donde ha dado rienda suelta no solo a su altruismo, sino también a su habilidad: "He hecho cosas de tela para la asociación, me gustan las manualidades: saquitos de semillas, marcapáginas...", enumera.
Y croché, una labor que no conocía prácticamente pero a la que decidió dedicar esfuerzos y horas para convertirla, también, en aliada de su bondad: "Solo llevo seis meses haciendo croché, no lo había hecho nunca. En el centro de participación activa de Bailén hubo un taller en septiembre, me apunté a croché porque sentía curiosidad y me han enseñado lo básico. Luego he perfeccionado yo en casa investigando o con tutoriales".
Y ahí está, firmando ya piezas preciosas que, además, sirven para mucho más que para decorar. "He hecho un sol, con unos rayos que se quitan y se quedan unos botones de color, para que los usuarios coloquen cada rayo en su color", comenta sobre una de las piezas donadas.
Manufacturas que, aparte de bonitas, cumplen un importante papel para los usuarios: "Hoy queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Mercedes Valdivia por su generosa donación de juegos de crochet diseñados para la estimulación cognitiva y psicomotriz. Estos materiales, elaborados con dedicación y cariño, serán entregados a la Asociación de Alzheimer para contribuir al bienestar y la calidad de vida de las personas a las que atienden.
Gestos como este demuestran cómo la solidaridad, la creatividad y el compromiso pueden marcar una diferencia real en nuestra comunidad. ¡Gracias, Mercedes, por compartir tu tiempo, talento y corazón!", le aplauden desde las redes.
Ni un euro se ha embolsado con las cosas que hace, jamás, porque el destino de sus productos siempre ha sido el mismo: la asociación, cuya junta ha dejado pero a la que sigue vinculada por convicción, aportando lo que puede: "No tengo cargos, pero no voy a dejar de ir, de ayudar", asegura esta mujer que, en plena pandemia, usó las sábanas de su ajuar de matrimonio para confeccionar mascarillas y enviarlas allá donde hicieran falta.
Así es Mercedes Valdivia Erenas, una de esas personas (como escribió Oliveiro Girondo, el poeta porteño) que merecen el título de "solidarias a perpetuidad".

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