Cerrar Buscador

Un científico jiennense, una proteína 'muy flamenca' y Rosalía

Por Javier Cano -
Compartir en X @JavierC91311858
Un científico jiennense, una proteína 'muy flamenca' y Rosalía
El científico de ascendencia jiennense, en su lugar de trabajo. Foto cedida por Miguel López Rivera.

Miguel López Rivera, que tiene el corazón dividido entre Úbeda, Bélmez y Cabra, se ha hecho viral tras un descubrimiento que ha bautizado como 'la despechá'

El título de este reportaje se parece al de un capítulo de La que se avecina, pero no va la cosa por ahí, ni mucho menos. Trata de Miguel López Rivera, un veintañero quepisó las páginas digitales de Lacontradejaén por primera vez hace justamente dos años, a cuenta de una meteórica trayectoria académica que lo llevó del Santo Reino a la célebre Universidad de Yale, y de allí a Harvard. 

Madrileño de nacimiento, nieto de jiennenses de Cabra del Santo Cristo y Bélmez de la Moraleda y con residencia española en Úbeda, desde entonces hasta hoy no ha hecho más que crecer profesionalmente, hasta el punto de protagonizar un auténtico historión que lo ha convertido en viral en todo el mundo.

La cosa empezó con el descubrimiento de una proteína muy pero que muy 'flamenca', como el propio científico explica a este periódico:

"Tiene forma de castañuela". Ese instrumento del que ha sido reina indiscutible Lucero Tena, una suerte de Rosalía en lo suyo durante décadas y décadas. Pero volvamos a la proteína descubierta por López Rivera en su centro de trabajo en Boston, donde vive y se gana el pan desde hace un par de años. 

"Nuestro laboratorio estudia cómo se desarrolla el sistema inmune, cómo evoluciona; yo me centro en cómo los virus aprenden a escaparse del sistema inmune, porque han evolucionado también para esconderse y hacer sus triquiñuelas". 

La proteína en cuestión "ayuda a los virus a defenderse del sistema inmune", de forma que provoca una situación de auténtica "locura" en las células; ¡vamos, que se quedan "despechás!", exclama Miguel.

Y claro, con un ojo clínico como el suyo, decidió que qué mejor nombre para el hallazgo que el de RyDEP, que viene a ser algo así como 'Rosalía y Despechá".

Nada y menos tardó el asunto en trascender, en convertirse en noticia, máxime cuando la propia artista, en un recientísimo concierto en Boston, se cosquó de la presencia de López Rivera entre el público y...

"Me pilló por sorpresa que ella me diera las gracias en un concierto, pero tenía en el fondo una esperanza de que ocurriera algo así; hicimos público el descubrimiento una semana o dos antes del concierto, ella no sabía nada y yo fui al concierto con una pancarta en la que le decía que había descubierto esa proteína y que le había puesto su nombre. Al percatarse, Rosalía dijo algo así: '¡Él es el científico que le puso mi nombre a una molécula!".

De infarto, pero no: Miguel aguantó el tipo, emocionado ante las palabras de la diva, de la que se confiesa admirador no, lo siguiente: "Soy fan desde el principio, y me da mucho orgullo ver cómo ha crecido tanto". Y ahí anda, entre tubos de ensayo pero, con su bata blanca, pero malherido de gusto, encantado de la vida, celebrando lo ocurrido: 

"Es una gran experiencia para mí, y además me ha servido para potenciar esa parte más humana en la ciencia, y más atención al arte; me gusta poder mezclar ambas cosas". Palabra de Miguel López Rivera, cuya sangre, si se la analiza bien, arroja resultados muy pero que muy de Jaén. 

 Proteína descubierta por López Rivera y a la que ha bautizado como
Proteína descubierta por López Rivera y a la que ha bautizado como

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK