El Museo de Jaén muestra dos ídolos de hace más de 4.000 años hallados en Marroquíes Bajos

Las figuras antropomorfas, vinculadas a prácticas rituales del Calcolítico Final, podrán contemplarse hasta diciembre dentro del programa Pieza destacada
El Museo de Jaén incorpora temporalmente a sus salas dos singulares figuras antropomorfas procedentes del yacimiento de Marroquíes Bajos, según señala la Junta en un comunicado. Las piezas, datadas en el Calcolítico Final (2500-2000 a.C.), estarán expuestas hasta el próximo mes de diciembre y se relacionan con las creencias y prácticas rituales de las comunidades prehistóricas.
La muestra forma parte del programa Pieza destacada, impulsado por la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte para sacar a la luz de manera rotatoria fondos de las colecciones del Museo de Jaén que habitualmente permanecen en sus depósitos.
La iniciativa cuenta en cada edición con el apadrinamiento de una entidad sin ánimo de lucro. En esta ocasión será Manos Unidas, cuya delegada en Jaén, Lydia María Casado, ha participado en la presentación junto al delegado de Cultura, José Ayala.
Ayala ha relacionado simbólicamente las manos unidas de los ídolos con la labor de la organización y con la protección de las primeras comunidades campesinas y sus cultivos.
DOS FIGURAS DE USO RITUAL
La exposición lleva por título Huellas de cobre y hueso y tiene como protagonistas dos ídolos elaborados a partir de la caña de un hueso largo, posiblemente de cuerno o asta de animal. Para su elaboración se utilizaron técnicas de tallado, lijado y pulido.
Los especialistas consideran que pudieron ser objetos de culto relacionados con las prácticas rituales de las sociedades prehistóricas. Constituyen, además, una de las representaciones simbólicas más singulares que conserva la colección arqueológica del Museo de Jaén.
Las piezas representan dos figuras muy estilizadas, una masculina y otra femenina. Esta última presenta los brazos cruzados sobre el vientre, el pecho tallado y las piernas juntas, con una terminación redondeada.
Su cabeza tiene forma triangular y conserva diferentes rasgos, como las cejas, la nariz y unos ojos circulares y profundos. En la parte posterior aparece una decoración en zigzag que representaría el cabello hasta alcanzar la cintura.
HALLADOS EN UNA CABAÑA DE MARROQUÍES BAJOS
Los dos ídolos aparecieron en el interior de una cabaña junto a otros objetos de hueso trabajado y herramientas de piedra. El contexto del hallazgo apunta a que aquel espacio pudo estar relacionado con la fabricación o utilización ritual de este tipo de representaciones.
La interpretación arqueológica plantea que ambas figuras formarían una pareja complementaria asociada a un mismo culto y, posiblemente, a ceremonias de carácter colectivo.
En particular, la figura femenina ha sido vinculada al imaginario de la Gran Diosa Madre y a conceptos como la fertilidad, la fecundidad y la protección de la comunidad.
La exposición permite así acercarse no solo a los objetos utilizados por las comunidades que habitaron el entorno de la actual Jaén durante el III milenio a.C., sino también a sus creencias y al papel que los rituales pudieron desempeñar en su vida cotidiana.
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