Cerrar Buscador

Los ochenta otoños de Manuel Kayser, el pintor de la Merced

Por Javier Cano -
Compartir en X @JavierC91311858
Los ochenta otoños de Manuel Kayser, el pintor de la Merced
El pintor y grabador jiennense Manuel Kayser Zapata. Foto: Esperanza Calzado.

El reconocido artista y profesor ha firmado un vasto catálogo de obras que lo sitúan entre los referentes (vivos) de la creación plástica jiennense

Si indisolubles son Montmartre y Renoir, Hopper y Greenwich Village o Sorolla y Chamberí, lo mismo de consustancial al barrio jaenero de la Merced es Manuel Kayser Zapata, quien el pasado abril (si este texto se retrasa un poco, el artista ya estaría más cerca de los 81 que los 80) cumplió 8 décadas de existencia.

Un número ese (el 8) que remite al equilibrio espiritual, acaso una de las principales características de la obra más serena y personal de este gran creador y a la par sencillísimo hombre que (como le gusta destacar en cuanto tiene ocasión) prácticamente no se ha movido de los alrededores de la coqueta y jaenerísima plaza en la que vive. 

Descendiente de colonos alemanes de las Nuevas Poblaciones, la temprana vocación artística de Kayser marcó su aventura vital en plena posguerra; una querencia (la creativa) que desde las ya lejanísimas clases de Enrique Barrios (su vecino, maestro de la época, en la antigua Maestra Alta), pasando por las aulas de la Escuela de Artes y Oficios (donde tuvo como próceres, entre otros, a los insignes Tamayo o Martín del Castillo, un "mago del dibujo" en sus propias palabras), hasta sus clases (ya como docente) en la propia 'José Nogué' conformaron una trayectoria ejemplar.

Admirado y respetado, la contagiosa y honda sonrisa de Manuel Kayser Zapata es, junto con el silencio, el idioma cabal de este artista de apostólicos cabellos, barba y bigotes blancos, que de lejos recuerda a cualquier apóstol de Sebastián de Solís: "La verdadera esencia de los seres alcanza su máxima elegancia cuando se dice queda, con la fortaleza de la mirada que, cargada de amor, nace de los ojos bajos". ¡Qué bien lo definió su íntimo Manolo Urbano!

Empeñado está en que la colección de obras propias y ajenas que ennoblece su caserón de las cumbres de 'Almendros Aguilar' (con unas vistas catedralicias solo comparables a las de la Senda desde el antiguo estudio de Cerezo) conformen el catálogo de una suerte de futuro pero inminente museo informal: "Mi obra no sale de aquí, que todos mis hijos dispongan de ella, pero quiero ofrecerla al pueblo de Jaén, que la gente que quiera venir a verla la vea", explicaba a este periódico en una entrevista, en 2019 este pintor a quien su colega, el maestro Viribay, define artísticamente con una hermosa escalera de virtudes: mesura, renuncia, honradez, fidelidad a sus principios y apego a sus raíces. ¡Telón!, diría Lorca. 

 Foto cedida por Manuel Kayser.
Foto cedida por Manuel Kayser.

 

He visto un error

Únete a nuestro boletín

COMENTARIOS


COMENTA CON FACEBOOK