La Universidad de Jaén llega a la movilización entre el respaldo social y las críticas internas

La manifestación de este miércoles evidencia un frente ciudadano en defensa de la UJA mientras crecen las voces que cuestionan su gestión
La Universidad de Jaén se asoma a una nueva movilización social con muchas voces a favor y alguna crítica. Se mueve entre el respaldo de una parte importante de la sociedad civil y, al mismo tiempo, las críticas internas que cuestionan algunas decisiones del equipo de Gobierno.
La protesta convocada para este miércoles en la Plaza de las Batallas nace impulsada por la Plataforma Ciudadana en Defensa de la UJA, que ha hecho un llamamiento a toda la provincia para reclamar el cumplimiento del modelo de financiación comprometido. "La UJA es el motor del futuro de la provincia", defiende su coordinador, Antonio Garrido, quien insiste en que la movilización trasciende lo institucional para convertirse en una cuestión de dignidad colectiva.
Desde esta plataforma se plantea un discurso de unidad, apelando a la implicación de la ciudadanía más allá de siglas o intereses particulares. El mensaje es que la UJA no solo representa una infraestructura educativa, sino un elemento clave para el desarrollo económico, la retención del talento y la cohesión territorial de Jaén. En ese sentido, se sitúa el foco en la Junta de Andalucía, a la que se responsabiliza de no haber cumplido los compromisos financieros adquiridos en los últimos años.
Sin embargo, este clima de movilización no está exento de controversia. En paralelo, el comité de empresa del profesorado ha alzado la voz para denunciar lo que considera "la destrucción de empleo" dentro de la propia universidad. Según este colectivo, las medidas adoptadas por el equipo de gobierno suponen un incremento de la carga docente que podría traducirse en la pérdida de puestos de trabajo y en un debilitamiento de la investigación.
Las críticas van más allá de lo inmediato. El profesorado advierte de un posible impacto a medio plazo en la calidad docente y en el relevo generacional, alertando de que jubilaciones futuras podrían no ser cubiertas. En su comunicado, califican la situación como “el mayor recorte autoimpuesto” en la historia reciente de la institución y reclaman la apertura de un proceso real de negociación.
Así, la movilización de este miércoles se produce en un escenario complejo, donde la defensa de la financiación universitaria convive con tensiones internas sobre el modelo de gestión. Dos planos que, lejos de excluirse, reflejan el momento delicado que atraviesa la UJA.
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