
EMPODERANDO A LA MUJER RURAL DE JAÉN
La asociación Afammer Jaén-Jimena lucha contra la violencia género con el proyecto 'Mujeres con Voz' en Torres, Jimena, Garcíez y Mancha Real; la primera víctima mortal en España fue Pilar Sánchez en Quesada
La Asociación de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer) Jaén-Jimena ha puesto en marcha un proyecto destinado a prevenir y combatir la violencia machista en distintos municipios rurales de la provincia de Jaén. Una psicóloga y una trabajadora social han iniciado una serie de talleres gratuitos que se desarrollarán en Torres, Jimena, Garcíez (Bedmar y Garcíez) y Mancha Real bajo el título 'Mujeres con Voz: Prevención de la Violencia de Género en el Medio Rural de Jaén'.
La formación está orientada al empoderamiento de las mujeres y cobra especial relevancia tras la muerte de Pilar Sánchez en Quesada el pasado 4 de enero, la primera víctima de violencia machista en España en 2026, un crimen ocurrido precisamente en un entorno rural. El proyecto cuenta con financiación del Instituto Andaluz de la Mujer, organismo dependiente de la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, y se sufraga con fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género del Ministerio de Igualdad.
Eva Murcia (Jaén, 1980) y María Pérez (Jaén, 1999) conforman el equipo que imparte los talleres en calidad de trabajadora social y psicóloga, respectivamente. "Las sesiones no están dirigidas únicamente a víctimas, sino a la población en general, aunque están especialmente pensadas para mujeres. En muchos casos, ni siquiera ellas mismas son conscientes de haber sufrido violencia machista", explica María Pérez, en activo desde 2023, en declaraciones a este periódico.
La primera de las siete unidades temáticas previstas lleva por título "Aprende a decir no y sin sentirte mal" y ya se ha impartido en Torres y Jimena. "La acogida ha sido muy positiva, porque planteamos los talleres de forma dinámica y participativa, favoreciendo que las mujeres se impliquen y que el aprendizaje sea realmente significativo", señala Eva Murcia, que desarrolla su labor profesional en este ámbito desde 2011 y cuenta con experiencia en centros penitenciarios.
Según explican las profesionales, el perfil mayoritario de las participantes se sitúa entre los 40 y los 50 años, e incluye tanto a amas de casa como a mujeres con empleo remunerado. "La mayoría asumen el cuidado de otras personas y, en su día a día, no se priorizan a sí mismas", apunta María Pérez, aludiendo a una realidad muy extendida en el medio rural. Parte del trabajo de las talleristas consiste también en abordar los estilos de comunicación, ayudando a identificar patrones y errores normalizados, ya que el lenguaje desempeña un papel clave en la prevención de la violencia de género.
Una de las participantes en el taller de Jimena celebrado el pasado martes fue Gema Carrasco, gerocultura en una residencia del municipio. “Me enteré por la asociación y ha sido muy enriquecedor: hemos aprendido la importancia del compañerismo entre mujeres y a saber qué decir y cómo actuar en determinadas situaciones”, cuenta la mujer, de 40 años, a Lacontradejaén.
Carrasco alaba, precisamente, el nivel de comunicación que mostraron Eva Murcia y María Pérez. “Son dialogantes y han transmitido muy bien el problema tan complejo que supone la violencia de género”, detalla, y remarca que irá a más encuentros.

DE LOS DETALLES A LAS BANDERAS ROJAS
"El simple hecho de reunir a mujeres de mediana edad, que compartan experiencias y se relacionen, ya supone una ayuda en sí misma. En los primeros encuentros han salido a la luz situaciones que muchas habían normalizado y que, en realidad, son señales de alarma", destaca María Isabel García (Jimena, 1974), presidenta de Afammer Jaén-Jimena, quien ha participado en las sesiones como una usuaria más.
La propia García su experiencia como madre de tres hijas de 20, 16 y 15 años, poniendo el acento en las malas prácticas que pueden darse en las relaciones de pareja adolescentes. "Conté el caso de una amiga de mi hija, cuyo novio le controla el móvil. Y el consejo que les doy a ellas, que son más jóvenes, es sencillo: no la dejéis de lado, por más que él intente apartarla de su entorno", explicó.
El concepto de sororidad pone el foco en uno de los principales objetivos del proyecto: evitar que las víctimas se sientan culpables, especialmente en un contexto en el que proliferan discursos negacionistas. "Las profesionales les ofrecen herramientas para que sepan quiénes son, dónde están y no se autoinculpen en determinadas situaciones", añade la presidenta de Afammer Jaén-Jimena, en referencia a las denominadas señales de alarma.
"Una cosa es la violencia intrafamiliar, que puede ejercerse de una madre a un hijo, de un abuelo a un nieto o a la inversa. La violencia de género es una realidad distinta: se ejerce contra la mujer por el hecho de ser mujer", explica Eva Murcia.
En España, tras el asesinato de Pilar Sánchez, de 38 años, ocurrido en Quesada, han fallecido a manos de hombres Czarina, de 43 años, en Las Palmas de Gran Canaria el 6 de enero; María Isabel, de 58 años, en Olvera (Cádiz) el 11 de enero; y Carmen Díaz Delgado, de 78 años, en Badajoz (Extremadura), el 12 de enero.

LA CASA DE ACOGIDA EN JIMENA ATIENDE A MÁS DE 30 MUJERES
María Isabel García, psicóloga de formación y trabajadora actualmente en el área de Empleo del Imefe de Jaén, asumió la presidencia de Afammer Jaén-Jimena en 2019. El colectivo, que inició su andadura en Jimena en 2004, cuenta en la actualidad con más de una treintena de socias.
Uno de los proyectos emblemáticos de la asociación es 'Semillas', iniciativa destinada a acoger a mujeres embarazadas o con hijos en situación de vulnerabilidad que han sido víctimas de maltrato. Desde su puesta en marcha en mayo de 2020, el recurso ha atendido a más de 30 mujeres. En estos momentos, cinco de ellas, algunas con hijos, se encuentran acogidas en el programa.
"Nos encargamos de cubrir las necesidades más básicas, como higiene, alimentación y atención emocional, con el acompañamiento de una psicóloga", explica la presidenta de la asociación. Las estancias en la casa de acogida no tienen una duración predeterminada: las mujeres permanecen el tiempo necesario hasta alcanzar la autonomía suficiente para rehacer su vida con dignidad.
"El trabajo que implica 'Semillas' es admirable. Lo he conocido ahora y me parece una labor imprescindible. Para poder separarte de alguien que te maltrata necesitas un techo", valora Eva Murcia, quien recuerda que, en los casos de riesgo extremo, la mujer sufre una doble victimización. "Es ella la que se ve obligada a abandonar su hogar y desplazarse a otro territorio, por lo que el apoyo económico resulta fundamental", añade. En la misma línea, María Pérez subraya que se trata de "un proyecto muy valioso que quizá no se conoce lo suficiente, incluso dentro de la propia red de profesionales. Es una suerte que exista este recurso".
La autodefensa emocional será el segundo eje temático de los talleres diseñados para empoderar a las mujeres del medio rural jiennense. Tanto la psicóloga como la trabajadora social coinciden en que las labores de prevención resultan más complejas en municipios pequeños, donde las relaciones sociales son más estrechas.
"Queremos crear un espacio para escuchar y compartir. El objetivo es que ellas se sientan acompañadas y sepan que no están solas: juntas pueden construir relaciones igualitarias, comunidades más seguras y vidas más libres", concluyen.

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