Santana cumple 70 años y devuelve a Linares una parte de su historia

La exposición 'Papel & Metal' y una concentración de más de cien vehículos recuerdan la trayectoria de una fábrica que llegó a emplear a 5.000 personas
En Linares hay familias que llevan el nombre de Santana grabado en su historia. Abuelos que trabajaron en la fábrica, padres que aprendieron allí un oficio e hijos que crecieron escuchando hablar de los Land Rover. Durante décadas, entrar a trabajar en Santana era mucho más que conseguir un sueldo. Era tener un futuro, formar una familia y echar raíces en una ciudad que vivía pendiente de sus turnos.
Setenta años después de su nacimiento, Linares vuelve a encontrarse con Santana. La plaza del Ayuntamiento acoge la exposición 'Papel & Metal', una muestra que reúne fotografías, documentos y vehículos de una época que permanece en la memoria de miles de linarenses.
La historia comenzó en 1956, cuando nació Metalúrgica de Santa Ana. Dos años más tarde llegó el acuerdo con Land Rover y empezaron a salir de sus instalaciones aquellos todoterrenos que acabarían recorriendo caminos de medio mundo.
La fábrica llegó a emplear a unas 5.000 personas. Detrás de esa cifra había familias enteras, comercios que levantaban la persiana cada mañana y jóvenes que encontraban su primer empleo. También compañeros que compartieron años de trabajo, amistades que sobrevivieron al cierre y generaciones que aprendieron a sentirse orgullosas de lo que se fabricaba en su ciudad.
Después llegaron los Suzuki, los Iveco y otros modelos. También las dificultades y la pérdida de una actividad industrial cuya ausencia Linares todavía recuerda.
Por eso, contemplar hoy aquellos vehículos tiene algo de reencuentro. La exposición, abierta hasta el 12 de noviembre, y la concentración de más de cien Santana históricos han devuelto a las calles una parte de la vida de la ciudad. No son solo coches antiguos. Son recuerdos de quienes los construyeron y de quienes esperaban en casa al terminar cada turno.
El aniversario llega, además, con una noticia que hace unos años parecía lejana: Santana ha vuelto a iniciar su actividad, con una nueva gama de vehículos y proyectos de expansión internacional.
Nadie puede devolver a Linares los años perdidos ni borrar las heridas que dejó la desaparición de aquella fábrica. Pero el regreso de la marca permite recuperar algo que sus antiguos trabajadores conocen bien: la ilusión de volver a mirar hacia Santana pensando en el futuro.
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