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Úbeda lleva a la calle la prevención del suicidio y el cuidado de la salud mental

Por Fran Cano - | Actualizado:
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Úbeda lleva a la calle la prevención del suicidio y el cuidado de la salud mental
La concejal de Salud, Francisca Isabel Millán, presenta la iniciativa para prevenir la depresión y el suicidio. Foto: Ayuntamiento de Úbeda.

La Plaza de Andalucía acogerá este sábado una jornada abierta para aprender a reconocer señales de alerta y conocer los recursos disponibles 

El Ayuntamiento de Úbeda celebrará este sábado, 5 de septiembre, una jornada abierta a la ciudadanía centrada en la salud emocional y mental, con especial atención a la prevención del suicidio. La iniciativa pretende facilitar información para identificar señales de alerta y dar a conocer los recursos profesionales y asistenciales disponibles, tal y como describe el equipo de Gobierno en un comunicado.

La actividad, organizada por la Concejalía de Salud, se desarrollará en la Plaza de Andalucía, donde se instalará una carpa atendida por personal formado en esta materia. Permanecerá abierta entre las 11:00 y las 14:00 horas para resolver dudas, ofrecer orientación y acercar a la población las diferentes vías a las que puede recurrir ante una situación de sufrimiento emocional.

El evento jornada girará en torno a dos mensajes principales: la depresión puede tratarse y el suicidio puede prevenirse. Desde el Área de Salud se considera fundamental que las personas que atraviesan situaciones de estrés, ansiedad, tristeza u otras dificultades emocionales puedan reconocer lo que les ocurre y pedir ayuda.

La concejala de Salud, Francisca Isabel Millán, explicad que el objetivo es abordar estas cuestiones con naturalidad y sin estigmas. “Hablar de salud mental es hablar de bienestar, de calidad de vida y de personas”, señala.

LAS SEÑALES DE ALERTA

El Ayuntamiento detalla que buena parte de la iniciativa estará dedicada a informar sobre síntomas y comportamientos a los que conviene prestar atención, especialmente cuando son intensos, persisten en el tiempo o comienzan a interferir en la vida cotidiana.

Entre las posibles señales se encuentran la tristeza persistente, la sensación de vacío o desesperanza, la pérdida de interés por actividades que anteriormente resultaban agradables, el aislamiento, los cambios bruscos de ánimo y las alteraciones del sueño o del apetito. También pueden aparecer cansancio intenso, sentimientos de culpa o inutilidad y la percepción de ser una carga para los demás.

La información municipal presta especial atención a las señales relacionadas con el riesgo suicida. Expresar deseos de no vivir, hablar recurrentemente de la muerte o de no querer continuar, despedirse, regalar objetos importantes o aislarse repentinamente son comportamientos ante los que se recomienda actuar y buscar ayuda.

El Ayuntamiento recuerda además que el sufrimiento emocional no siempre resulta visible. Una persona puede mantener aparentemente su rutina habitual mientras atraviesa una situación de especial dificultad. Ante la preocupación por alguien cercano, se aconseja aproximarse, escuchar sin juzgar y preguntar con calma por su estado.

DÓNDE PEDIR AYUDA

Otro de los objetivos de la jornada será divulgar los recursos disponibles para las personas que necesitan apoyo. La Atención Primaria y los centros de salud pueden actuar como primer punto de contacto para recibir orientación profesional, a los que se suman los Servicios Sociales municipales, las asociaciones especializadas y los profesionales de psicología y psiquiatría.

También se informará de los teléfonos habilitados para situaciones de crisis. El 112 debe utilizarse ante una emergencia o peligro inmediato, mientras que el 024 ofrece atención a personas con pensamientos o riesgo de conducta suicida, así como a familiares y allegados. A ellos se suma el Teléfono de la Esperanza (717/003/717), destinado al apoyo emocional.

Millán incide en la necesidad de eliminar el estigma que todavía rodea a estas situaciones y facilitar que quien lo necesite recurra a su entorno o a profesionales. “Pedir ayuda no es una debilidad. Es un acto de responsabilidad y de valentía”, sentencia.

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