Una pitón escapa de un paquete en La Carolina y destapa un caso de tráfico ilegal

La Guardia Civil investiga a dos personas tras intervenir una pitón bola y una culebra real de California que viajaban sin documentación y en condiciones inadecuadas
Una serpiente de grandes dimensiones deambulando entre paquetes de una empresa de mensajería no es una escena habitual. Sin embargo, fue precisamente esa imagen la que llevó a los trabajadores de una empresa de transporte de La Carolina a alertar a la Guardia Civil, dando origen a una investigación que ha terminado con dos personas investigadas por un presunto delito contra la fauna y otro de maltrato animal.
La actuación fue asumida por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de Jaén, que comprobaron que el reptil había escapado de una caja de cartón que presentaba una rotura. Se trataba de una pitón de aproximadamente metro y medio de longitud que había logrado salir durante el transporte.
Al revisar el contenido del paquete, los agentes localizaron dos recipientes de plástico. En uno de ellos permanecía otra serpiente de menor tamaño, mientras que el segundo presentaba la tapa fracturada, circunstancia que habría permitido la fuga del animal.
Los dos reptiles fueron trasladados al Aula de Interpretación de Especies Exóticas Invasoras, ubicada en Alcalá la Real, donde fueron identificados como una pitón bola (Python regius) y una culebra real de California (Lampropeltis californiae). Ambos ejemplares quedaron depositados en la sala de cuarentena del centro a disposición de la autoridad judicial.
La investigación permitió comprobar que la pitón bola está incluida en el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y que tanto esta especie como la culebra real de California figuran en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Según recuerda la Guardia Civil, ambas especies no tienen la consideración de animales de compañía y su tenencia, transporte y comercialización están prohibidos.
Además, los agentes verificaron que los animales no viajaban acompañados de la documentación necesaria para acreditar su procedencia legal y que eran transportados en condiciones inadecuadas para su bienestar, pudiendo comprometer su estado físico e incluso su supervivencia.
La empresa de transporte manifestó que desconocía que el paquete contenía animales vivos, ya que el remitente no había informado de ello al formalizar el envío.
Como resultado de la investigación, la Guardia Civil ha investigado al remitente del paquete, un vecino de Pulianas (Granada), y al destinatario, residente en Alicante, de 25 y 28 años, respectivamente, como presuntos autores de un delito contra la fauna y otro de maltrato animal. Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial competente.
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