Ureña: “Lo he dado todo por el fútbol sala”

El jiennense cuelga las botas agradecido a clubes, formadores, aficionados y compañeros tras 18 temporadas como profesional
Todo acaba. Y Miguel Ángel Ureña (Jaén, 1991) ha dicho adiós al fútbol sala tras 18 temporadas. Se marcha de celeste, en la cancha de Avanza, y como uno de los grandes iconos del Atlético Mengíbar. “Lo he dado todo por este deporte. No tengo nada que reprocharme y siempre he ido a por los objetivos”, expresa en declaraciones a este periódico.
Desde el anuncio oficial —publicado el pasado domingo en redes sociales—, Ureña vive la despedida con orgullo. Reconoce que ya no podía compaginar el futsal con la clínica, su negocio personal. “Además, le iba quitando tiempo a mi familia. Ya tengo un niño y viene otro bebé en camino”, cuenta.
Cuando mira atrás, dice, solo siente orgullo. En Distrito 2 empezó a jugar desde los ocho años hasta rozar la mayoría de edad. “Me educaron y me transmitieron los valores del deporte”, recuerda.
JAÉN, PEÑÍSCOLA Y LEYENDA ROJILLA
Estuvo en Jaén el tiempo suficiente como para vivir la transición hasta la actual denominación de Jaén Paraíso Interior. Fue su primera experiencia en el deporte profesional.
Después llegó Peñíscola, una etapa fuera de la provincia que lo marcó. “Aquella temporada 2014/2015 también jugué en Primera y, en lo personal, me hice un hombre”, remarca.
Ureña será recordado especialmente con la camiseta del Atlético Mengíbar. “Sí, y quiero que sea así: fueron nueve años increíbles. Pusimos el nombre del pueblo en el mapa y casi logramos subir a Primera; me siento un mengibareño”, resume.
“JUGAR HA SIDO LA EXPERIENCIA MÁS ENRIQUECEDORA DE MI VIDA”
Los dos últimos cursos en activo fueron en Avanza, donde conectó con la exigencia del club y con su manera de entender el deporte. Asegura que fue el lugar ideal para despedirse, como hizo el pasado sábado, arropado por sus compañeros.
“Me voy agradecido a todos. En un deporte minoritario como el nuestro nos conocemos todos: futbolistas, entrenadores, aficionados y medios. Siempre he notado respeto y he recibido buenas palabras”, manifiesta.
Dejó de rodar el balón en el ámbito profesional, pero nadie debería engañarse: el mago Ureña, el ala habilidoso, seguirá en las pachangas. “Jugar ha sido la experiencia más enriquecedora de mi vida”, concluye.
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