De tres porteros a 130 alumnos: la historia de Warrior Gloves

Inle Valdés y Álvaro Ortega reciben el Premio +Coop Jaén a la Cooperativa Más Innovadora tras convertir una academia deportiva en un proyecto empresarial con ambición nacional
Cuando Inle Valdés recibió la noticia, reaccionó de la forma más sincera posible.
"Me emocioné, te lo juro. Fue escuchar la noticia, llamar a mi madre y ponerme a llorar".
La llamada comunicaba que Warrior Gloves había sido distinguida con el Premio +Coop Jaén a la Cooperativa Más Innovadora, un reconocimiento concedido por FAECTA dentro de los galardones que distinguen cada año a las empresas cooperativas más destacadas de la provincia.
Pero detrás de aquel momento había mucho más que un premio.
"Llevamos mucho trabajo detrás y que te reconozcan el trabajo dice mucho de ti, no solo como profesional, sino también como persona".
La historia comenzó hace cinco años.
Inle Valdés regresó de Islandia con nuevas ideas sobre entrenamiento deportivo. Poco después conoció a Álvaro Ortega y juntos decidieron poner en marcha una academia especializada para porteros.
La aventura arrancó con apenas tres alumnos.
Hoy son alrededor de 130 jóvenes los que entrenan con ellos.
Lo que nació como una academia deportiva acabó creciendo hasta convertirse en una cooperativa especializada en material para porteros, entrenamiento técnico y preparación física de alto rendimiento.
Primero llegaron los entrenamientos. Después los guantes personalizados. Más tarde la apertura de una nave deportiva especializada que permitió integrar formación, producto y rendimiento físico en un mismo espacio.
Esa combinación de comercio deportivo, entrenamiento especializado y preparación física ha sido una de las claves para que FAECTA la haya reconocido como la cooperativa más innovadora de Jaén.
Sin embargo, Inle tiene claro que el éxito no se mide únicamente en cifras.
"La gente de la academia son unos currantes. Este premio te da más fuerza para seguir".
La emoción también se trasladó a su entorno más cercano.
"Mi mujer y mi madre estaban emocionadas y súper contentas".
Ahora el objetivo es todavía más ambicioso.
"Tenemos un proyecto para llevar los guantes a nivel nacional, no solo en la provincia de Jaén. Llevamos mes y medio trabajando en ello y conlleva muchísimo trabajo".
Mientras tanto, la academia continúa creciendo.
"No es llegar y hacer esto o aquello. Vamos corrigiendo sobre la marcha la técnica de los porteros y también trabajamos técnicas de CrossFit".
Durante todo este proceso, Valdés destaca además el apoyo recibido desde FAECTA.
"A nosotros nos ha ayudado muchísimo. Olga nos facilita la vida en todos los sentidos. Cualquier trámite o cualquier cosa nos la hace mucho más fácil. Nos allana el trabajo".
Y concluye con una frase que resume su sentimiento tras recibir el galardón:
"Es de bien nacido ser agradecido".
Cinco años después de aquellos primeros tres porteros, Warrior Gloves se ha convertido en mucho más que una academia o una marca de guantes. Es el ejemplo de cómo una idea nacida en un campo de entrenamiento puede terminar transformándose en una empresa innovadora con vocación de crecer mucho más allá de Jaén.

Únete a nuestro boletín

