"He tenido dos oficios: la abogacía, por devoción, y el olivar, que me enganchó"
Los balcones de la casa de Trinidad Torres Martínez (Jaén, 1946) no son aptos para frágiles de corazón, de tanta belleza como le pone Jaén ante los ojos a quien se asome a ellos. Una sobrecogedora panorámica que continúa dentro, en su despacho, donde este ilustre






















