Listas con mensaje: el control institucional frente al poder territorial

Catalina García lidera la candidatura del PP, Francisco Reyes encabeza la del PSOE y Benito Morillo repite como número uno de VOX por la provincia de Jaén
La configuración de las candidaturas en Jaén para las elecciones autonómicas del 17 de mayo ha dejado al descubierto algo más que nombres. Revela estrategias, equilibrios internos y modelos de poder en disputa en una de las provincias más sensibles del tablero andaluz.
El Partido Popular ha optado por una lista con un marcado sello institucional, pero también con una base clara de continuidad. Catalina García encabeza una candidatura en la que repite como número dos el presidente provincial, Erik Domínguez, junto a perfiles ya consolidados como María Isabel Lozano o Manuel Bonilla.
El diseño no es casual. El PP combina renovación limitada con la permanencia de su núcleo político, reforzado además con la incorporación en puestos de salida de cargos del Ejecutivo andaluz. Es el caso de Jesús Estrella, delegado del Gobierno de la Junta en Jaén, que irrumpe en el número cuatro, o de Elena González, delegada territorial de Salud, situada en el quinto puesto.
El PP no solo se presenta, se proyecta como gobierno. Y lo hace, además, con una base reconocible para el electorado tras los resultados de 2022, cuando obtuvo seis escaños en la provincia. Si ese resultado se repite, el movimiento tendrá consecuencias directas en la estructura de la Junta en Jaén.
A esta combinación de continuidad e institucionalización se suma una renovación medida, con la entrada de perfiles como María José Carmona, vinculada a Nuevas Generaciones, en una lista que busca equilibrar experiencia, control orgánico y proyección de futuro. El presidente provincial, Erik Domínguez, ha defendido la candidatura como "competente, trabajadora" y "avalada por la gestión", en una línea discursiva que refuerza la idea central del PP: convertir su paso por la Junta en el principal activo electoral.
Frente a ese planteamiento, el PSOE ha construido una candidatura con una lectura más interna que institucional. Y lo ha hecho, además, tras una negociación que se ha prolongado hasta última hora ya que la lista no se hizo pública hasta pasadas las diez de la noche, reflejo de las tensiones que han marcado este proceso no solo en Jaén, sino en buena parte de Andalucía.
El presidente de la Diputación, Francisco Reyes, encabeza la candidatura en sustitución de Ángeles Férriz, número uno en 2018 y 2022, que pasa ahora al segundo puesto. El movimiento tiene varias capas. Por un lado, el PSOE recurre a uno de sus dirigentes con mayor peso territorial, con una trayectoria que abarca desde el ámbito municipal hasta el Congreso y la propia Junta, para asegurar su fortaleza en la provincia. Por otro, escenifica una integración interna tras las primarias de 2025, en las que Férriz compitió por la Secretaría General que finalmente ganó Juan Latorre.
A partir de ahí, la candidatura introduce ajustes relevantes. Víctor Torres, parlamentario y secretario de Organización, gana peso al ascender posiciones, mientras que se incorpora en puestos de salida Ángeles Díaz, concejala de Políticas Sociales en la capital. Al mismo tiempo, salen de la lista los parlamentarios Jacinto Viedma y Mercedes Gámez, en una renovación que responde también a ese reordenamiento interno.
Desde la dirección provincial, Juan Latorre ha defendido que se trata de "la mejor candidatura de la provincia", diseñada para lograr el cambio en Andalucía con María Jesús Montero. Sin embargo, más allá del discurso, los tiempos y las decisiones evidencian un proceso más complejo, donde la prioridad ha sido recomponer equilibrios.
En paralelo, VOX mantiene una estrategia de continuidad. Benito Morillo volverá a encabezar la candidatura por Jaén en lo que será su tercera legislatura, consolidando un perfil parlamentario con experiencia y sin grandes alteraciones en su planteamiento.
Únete a nuestro boletín

